Marlaska destaca colaboración con Marruecos tras frenar 174 intentos en Ceuta en agosto
Durante agosto, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos abortaron 174 intentos de entrada irregular en Ceuta, mientras que solo 17 lograron pasar. Estos datos refuerzan la percepción de una cooperación activa entre ambos países en el control de migración irregular, en un contexto donde la crisis migratoria de finales de julio movilizó a más de 70.000 personas.
El Ministerio del Interior ha subrayado que, desde mediados de agosto, más de 4.600 migrantes han salido voluntariamente de Ceuta tras las entradas masivas. Además, se han realizado triajes a más de 1.200 personas, con el apoyo de 78 especialistas, con el fin de determinar su situación legal y necesidades específicas. La atención a menores aún requiere la designación de un representante legal por parte de la ciudad autónoma.
En materia de seguridad, Marlaska reconoció un incremento en la criminalidad desde finales de julio, aunque también resaltó un aumento en las detenciones y en la eficacia policial, con más de 200 expulsiones de migrantes imputados por delitos. La presencia policial se ha reforzado con más de 1.600 efectivos y una inversión de 19 millones de euros en medios y retribuciones.
El ministro afirmó que los esfuerzos se complementan con la puesta en marcha de un centro de atención temporal para 400 personas, y con proyectos de infraestructura en los espigones y barreras físicas en la frontera. Además, se destinan 35 millones de euros de fondos europeos para mejorar la seguridad en los accesos marítimos, en línea con la estrategia de control migratorio y protección fronteriza en la zona.
En el contexto político, Marlaska defendió la colaboración con Marruecos, rechazando críticas de algunos partidos sobre la presencia de una puerta junto a la frontera, señalando que está en territorio marroquí y que la frontera del Tarajal permanece abierta. La relación con Rabat continúa siendo un asunto clave en la gestión de la crisis migratoria y la política exterior española.
De cara al futuro, la situación en Ceuta continúa siendo un desafío complejo que requiere coordinación internacional y recursos sostenidos. La cooperación con Marruecos, enmarcada en los acuerdos bilaterales, será fundamental para gestionar los flujos migratorios y garantizar la seguridad en la región, en un escenario donde la migración irregular sigue siendo un asunto prioritario en la agenda política española.