HRW denuncia la compra de guantes eléctricos por parte de EE.UU. para ICE
La ONG Human Rights Watch ha alertado sobre la adquisición por parte del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. de guantes capaces de emitir descargas eléctricas a los agentes del ICE. La inversión total oscila entre 10 y 20 millones de dólares, en un contexto de preocupación por el uso abusivo de estas armas en el pasado.
Este equipamiento forma parte de una estrategia de modernización del control migratorio en un país con antecedentes de controversias sobre derechos humanos. La compra se realiza en un momento en que la Administración Biden enfrenta presiones por la supervisión de las prácticas de sus agencias de seguridad.
HRW advierte del riesgo que representa dotar a agentes con poca formación en el uso de tecnología potencialmente peligrosa y con historial de uso excesivo. La ONG también recuerda que en la Unión Europea existen restricciones sobre estos dispositivos, utilizados en ocasiones como métodos de tortura.
El contexto político en EE.UU. es complejo, con debates intensos sobre la reforma migratoria y la supervisión de las agencias de seguridad. La adquisición de estos guantes puede generar críticas tanto desde el Congreso como desde la opinión pública, ante la percepción de un incremento en el uso de la fuerza.
Este hecho refleja las tensiones existentes en la política migratoria estadounidense, donde las decisiones tecnológicas y de equipamiento militar se suman a las controversias sobre derechos humanos y control del uso de la fuerza en las fronteras y centros de detención. El futuro de estas políticas dependerá en buena medida de la presión social y política para garantizar una mayor supervisión.
En un escenario más amplio, la controversia pone de relieve la necesidad de establecer límites claros en el uso de tecnologías de control y de fortalecer la supervisión institucional. La comunidad internacional sigue observando con atención las prácticas de EE.UU. en materia de derechos humanos y seguridad.