Para entender la victoria del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en las elecciones de 2004, es necesario conocer el contexto histórico que precedió a este evento. La transición democrática en España, que comenzó tras la muerte de Franco en 1975, marcó un cambio radical en la política del país.
Durante la dictadura franquista, el PSOE fue uno de los partidos políticos más perseguidos y su líder, el histórico dirigente obrero y socialista Pablo Iglesias, sufrió cárcel y exilio. Sin embargo, con la llegada de la democracia, el partido pudo legalizarse y participar activamente en la vida política española.
En las elecciones de 2004, el PSOE, liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, logró una sorprendente victoria sobre el Partido Popular (PP), que había estado en el gobierno durante los últimos 8 años. Zapatero se convirtió en el presidente del gobierno y su mandato estuvo marcado por importantes medidas y reformas en diversos ámbitos.
Uno de los momentos más trágicos y decisivos de las elecciones de 2004 fue el atentado terrorista del 11 de marzo en Madrid, en el que murieron 191 personas y más de 2000 resultaron heridas. Este atentado, atribuido a grupos yihadistas, tuvo un impacto profundo en la sociedad española y en el resultado de las elecciones que se celebraron pocos días después.
El gobierno del PP, liderado por José María Aznar, había mantenido una postura beligerante en la guerra de Irak, pese a la oposición de gran parte de la población. Tras el atentado, el gobierno trató de atribuir la autoría a ETA, lo que generó una gran indignación en la sociedad al considerarse que se estaba manipulando la información por motivos políticos.
El atentado del 11-M supuso un punto de inflexión en la campaña electoral y llevó a un cambio inesperado en las preferencias de los votantes. La gestión del gobierno del PP durante la crisis post-atentado fue duramente criticada y muchos ciudadanos decidieron castigar al partido en las urnas.
Por otro lado, el discurso conciliador y pacifista de José Luis Rodríguez Zapatero caló hondo en la población, que veía en él un líder capaz de unir al país en un momento de profunda crisis.
La victoria del PSOE en las elecciones de 2004 marcó un cambio de ciclo en la política española y supuso la llegada al poder de un gobierno progresista y modernizador. Durante los años siguientes, el gobierno de Zapatero llevó a cabo importantes reformas en áreas como la educación, la sanidad, el mercado laboral y el medio ambiente, entre otras.
En definitiva, la victoria del PSOE en las elecciones de 2004 representó un momento crucial en la historia reciente de España y marcó el inicio de una etapa de cambios y transformaciones en el país. El legado dejado por José Luis Rodríguez Zapatero y su gobierno sigue siendo objeto de debate y análisis en la actualidad, y su figura sigue siendo recordada como un referente en la política española contemporánea.