Europa avanza en el sector eléctrico frente a China, pero necesita intensificar su estrategia industrial, advierte T&E.
Un reciente análisis revela que Europa está a solo tres años de igualar a China en cuanto a la penetración de vehículos eléctricos en el mercado. Sin embargo, este avance podría verse amenazado a menos que el continente refuerce sus políticas industriales y regulatorias para no quedar rezagado frente al gigante asiático, indica el informe 'Estado del transporte europeo' de la organización Transport & Environment (T&E).
El estudio apunta a que las ventas de vehículos eléctricos en Europa han experimentado un crecimiento notable, disminuyendo así la distancia con China, que actualmente lidera el sector a nivel mundial. En 2025, se prevé que China alcance 8,5 millones de ventas, lo que representaría una cuota del 31% del mercado eléctrico, mientras que Europa, con 2 millones de unidades vendidas, lograría un 19%.
Las naciones con mayores ventas de vehículos eléctricos, como Dinamarca y los Países Bajos, han demostrado una notable reducción en la contaminación por carbono de sus flotas de vehículos. Sin embargo, otros países del continente, como España, se enfrentan a un estancamiento en las ventas de eléctricos, lo que dificulta luchar contra el aumento de emisiones.
A pesar de los progresos alcanzados en Europa, gracias a los objetivos de emisiones de CO2 y a políticas que fomentan la electrificación del transporte, todavía se encuentra a una distancia considerable de China en varios aspectos. En particular, la ventaja asiática se refleja en la cadena de suministro de baterías y materias primas, donde el país asiático acapara gran parte de la producción y refinamiento de minerales esenciales. De acuerdo con T&E, las compañías chinas fabrican el 60% de los vehículos eléctricos a batería a nivel global, y su producción de baterías supera la de Europa en 20 veces.
T&E advierte que el crecimiento del mercado europeo podría enfrentar desafíos debido a regulaciones inconsistentes o a una posible relajación de los objetivos climáticos. Asimismo, critica la flexibilidad de las normas europeas sobre emisiones de CO2 desde 2022, lo que ha permitido a China consolidar su liderazgo.
El informe también hace hincapié en la creciente presencia de fabricantes chinos en el mercado europeo, aunque destaca que el 70% de los coches eléctricos vendidos en Europa el año pasado fueron producidos localmente.
A pesar de estas realizaciones, T&E saca a relucir la fuerte dependencia de Europa del petróleo, destacando que el continente gastó más de 220.000 millones de euros en importaciones de petróleo y que, debido a la escalada de precios provocada por el conflicto en Oriente Medio, la cifra podría superar los 300.000 millones este año.
En conclusión, el informe de T&E sostiene que es "probable" que Europa continúe a la zaga de China en la producción de baterías. Sin embargo, subraya que con las políticas y financiamiento adecuados, Europa tiene el potencial para emerger como uno de los líderes en esta industria clave del futuro.