El Supremo israelí ordena sanciones contra ultraortodoxos insumisos al servicio militar
El Tribunal Supremo de Israel ha dictaminado que el Gobierno debe multar y retirar subsidios a los ultraortodoxos que se nieguen a cumplir con el servicio militar obligatorio. La decisión llega tras la inacción del Ejecutivo ante las órdenes de alistamiento emitidas desde 2024, que solo han generado unas 2.100 incorporaciones de un total de más de 79.000 convocatorias.
Este fallo refleja la tensión política y social en Israel en torno a la conscripción de los sectores ultraortodoxos, que gozan de exenciones históricas. La legislación vigente cambió en 2024, exigiendo el cumplimiento del servicio, pero la resistencia y las prácticas de evasión han mantenido un escenario de incumplimiento generalizado. La falta de actuación efectiva por parte de la Policía ha sido criticada por el Tribunal Supremo, que ahora exige medidas concretas.
Las implicaciones de la sentencia son significativas, ya que el Gobierno ahora deberá implementar sanciones económicas en diferentes ámbitos, como la tierra, la vivienda, el transporte y los impuestos municipales, en un plazo de entre 21 y 35 días. La medida busca presionar a los ultraortodoxos para cumplir con la ley y reducir las desigualdades en el servicio militar.
Desde un punto de vista político, la decisión del Supremo evidencia la presión del sector laico y la necesidad de afrontar un problema que ha sido fuente de tensiones internas durante años. El actual ministro de Seguridad Interior, vinculado a sectores ultraconservadores, ha sido criticado por su inacción en este ámbito. La oposición, por su parte, ha aplaudido la resolución judicial, interpretándola como un paso hacia la igualdad y el cumplimiento de la ley.
En un contexto más amplio, esta resolución puede marcar un punto de inflexión en la relación entre el Estado y los sectores ultraortodoxos en Israel. La implementación efectiva de las sanciones será clave en los próximos meses y podría incentivar una reforma legislativa para facilitar el cumplimiento. La tensión entre las demandas de igualdad y las tradiciones religiosas sigue siendo un elemento central en la política israelí.