COAG denuncia el pacto comercial UE-Australia por perjudicar a agricultores y ganaderos de España.
En Madrid, el 24 de marzo, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha expresado su firme oposición al reciente Acuerdo de Libre Comercio firmado entre la Unión Europea y Australia, cuya rúbrica tuvo lugar este martes en Canberra.
Según la COAG, este acuerdo representa un "ataque directo" a la rentabilidad de la agricultura y ganadería tanto en España como en el resto de Europa, especialmente en un contexto en el que los costos de producción se han disparado debido a factores como los conflictos en Oriente Medio y el alza en los precios de energía y fertilizantes. Además, el mercado interno ya se enfrenta a saturación por anteriores concesiones en otros tratados de comercio.
El secretario general de COAG, Miguel Padilla, ha criticado cómo la Comisión Europea ha llevado a cabo este proceso de negociación de manera acelerada y poco clara. Resaltó que no se completó una evaluación de impacto detallada y que no se brindó transparencia sobre las cuotas acordadas, al tiempo que se ignoraron las advertencias de diversas organizaciones agrarias a nivel europeo.
Diversos sectores de la producción española se verán perjudicados como consecuencia de este acuerdo, especialmente aquellos en los que Australia se destaca sin cumplir con las rigurosas normativas ambientales, de bienestar animal y trazabilidad que rigen para los productores europeos. Ejemplos de estos sectores incluyen la carne de vacuno, ovino, el azúcar, arroz y productos lácteos.
Padilla ha lamentado la situación al afirmar que, con la firma de este acuerdo, se está enviando un mensaje desalentador a los ganaderos y agricultores de regiones como Badajoz, Cuenca y Asturias, quienes han cumplido con todas las normativas y exigencias impuestas por Bruselas. A su juicio, esto no es un pacto comercial, sino una señal alarmante de que la Unión Europea exige mucho a su agricultura mientras ofrece escasa protección.
En respuesta a esta situación, COAG ha solicitado al Gobierno español que actúe con "urgencia y firmeza" ante las entidades europeas, pidiendo la suspensión de la implementación del acuerdo. Padilla ha advertido que, si se lleva a cabo tal cual, las explotaciones agrícolas y ganaderas se verán obligadas a cerrar, dejando comunidades enteras sin producción y dañando irreparablemente la soberanía alimentaria del país.