El 16 de febrero de 2019 fue publicada en el BOE (Boletín Oficial del Estado) la Ley reguladora de los contrato de crédito inmobiliario, también conocida como la nueva ley hipotecaria, que entrará en vigor el próximo 16 de junio de 2019.
Esta nueva ley fue aprobada por el Congreso de los Diputados el 21 de diciembre de 2018 y tiene como objetivo principal reforzar la protección al consumidor en los contratos hipotecarios.
Estos cambios, entre otros, buscan dar un mayor control y protección al consumidor en los contratos hipotecarios y hacer que los bancos asuman más responsabilidades en esta materia.
La nueva ley hipotecaria ha sido muy criticada por algunos sectores, como las entidades financieras o los registradores, que consideran que puede encarecer el acceso al crédito hipotecario y tener un efecto negativo en la economía.
Por otro lado, algunas asociaciones de consumidores han celebrado esta nueva ley y ven en ella un paso importante para proteger a los ciudadanos frente a posibles abusos bancarios.
En términos generales, la nueva ley hipotecaria supone una mejora en la protección al consumidor y en la transparencia en los contratos hipotecarios, aunque también puede tener efectos importantes en el mercado hipotecario en el corto y medio plazo.
En definitiva, la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria en junio de 2019 supone un paso importante en la regulación de los contratos hipotecarios en España y en la protección de los derechos del consumidor.
Aunque todavía es pronto para conocer el impacto real que tendrá esta ley en el mercado hipotecario, lo cierto es que se espera una mayor transparencia en la contratación de hipotecas y una mayor protección al consumidor frente a posibles abusos bancarios.
No obstante, será necesario estar atentos a la evolución del mercado hipotecario en los próximos meses para evaluar los efectos reales de la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria y su posible impacto económico.