Volvo Cars sufre una caída del 22% en la Bolsa tras reportar pérdidas de 282 millones de euros en 2025 debido a aranceles en EE.UU.
MADRID, 5 de febrero.
Las dificultades financieras han golpeado a Volvo Cars, que comenzó la semana con una caída de más del 22% en su valor en la bolsa de Estocolmo, llevando el precio de sus acciones a 22,96 coronas suecas (aproximadamente 2,15 euros). Esta situación se debe al anuncio de pérdidas previstas de 3.000 millones de coronas suecas (282,8 millones de euros) para 2025, en contraste con las ganancias de 15.900 millones de coronas suecas (1.498 millones de euros) reportadas en 2024.
Las ventas de la compañía se situaron un 11% por debajo de los niveles del año anterior, alcanzando los 357.300 millones de coronas suecas (33.665 millones de euros). Esta caída está relacionada con la reducción de los volúmenes mayoristas y una combinación de ventas y precios menos favorables, aunque ha habido un pequeño alivio gracias al aumento en las transacciones de vehículos de segunda mano.
Por otro lado, el EBITDA (resultado bruto de explotación) se redujo un 21% en comparación con el año pasado, totalizando 35.700 millones de coronas suecas (3.363 millones de euros).
El resultado operativo mostró un descenso dramático del 99% interanual, limitándose a 300 millones de coronas suecas (28,2 millones de euros). El margen Ebit se ha ajustado al 3,5%, frente al 6% registrado en 2024.
Esta disminución en los resultados se ha visto impulsada, en gran medida, por la combinación de una caída en ventas y precios, además de un descenso en los volúmenes de venta al por mayor. A pesar de esto, la empresa logró mitigar algunos efectos negativos gracias a la mejora en la eficiencia de sus gastos operativos, así como por no haber reconocido completamente las pérdidas asociadas con su marca Polestar.
Volvo Cars ha señalado que, a lo largo de 2025, el mercado automotriz mundial enfrentó desafíos considerables, con condiciones cambiantes influenciadas por factores macroeconómicos adversos, tensiones geopolíticas y cambios en regulaciones y políticas comerciales. De esta manera, el año estuvo marcado por una demanda limitada, competencia feroz, y una creciente necesidad de priorizar la rentabilidad y la eficiencia.
En el cuarto trimestre, la situación se tornó aún más complicada para la automotriz, con pérdidas acumuladas de 350 millones de coronas suecas (32,9 millones de euros), en contraste con las ganancias de 2.337 millones de coronas suecas (220 millones de euros) del mismo periodo del año anterior.
Las ventas en ese periodo cayeron un 16% en comparación con el año previo, totalizando 94.400 millones de coronas suecas (8.893 millones de euros). El desempeño de los últimos tres meses del año vio la influencia de factores externos, como tarifas impuestas por EE.UU. y el efecto desfavorable del tipo de cambio de la corona sueca.
Además, el descenso en la demanda impactó negativamente en los ingresos, al forzar una presión sobre los precios, sumado a la eliminación de incentivos para vehículos eléctricos en el mercado estadounidense, que afectó aún más las ventas trimestrales.
El beneficio operativo también se vio comprometido, cayendo un 51% respecto al último trimestre de 2024, hasta 1.800 millones de coronas suecas (169 millones de euros).
De cara a 2026, Volvo Cars se propone implementar su estrategia con el objetivo de lograr márgenes Ebit a largo plazo superiores al 8%, mantener flujos de caja positivos y seguir creciendo mediante productos electrificados.
A corto plazo, la compañía se enfocará en mejorar su eficiencia y en la reducción de costes, con la esperanza de contrarrestar un entorno externo que se prevé sigue siendo difícil. A medida que avanza el año, la empresa continuará recortando costes variables e indirectos, buscando una inversión que se ajuste a niveles sostenibles.
Para 2026, el objetivo de Volvo Cars es experimentar un crecimiento interanual en volumen a lo largo de todo el año y mejorar significativamente los flujos de caja libre en comparación con 2025.
La empresa advierte que 2026 representará un reto para la industria automotriz, enfrentando presiones persistentes sobre los precios debido a un mercado altamente competitivo, barreras arancelarias, incertidumbre en regulaciones y un menor nivel de confianza en los consumidores. Por lo tanto, se anticipa una contracción en el sector premium en general.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.