21/06/2026Contacto
×
Internacional 28 de Marzo de 2026 · 08:39h 5 min de lectura

Un mes de conflicto en Irán: Trump mezcla acción militar y diálogo sin vislumbrar una solución.

MADRID, 28 de marzo.

La situación bélica en Irán, provocada por la ofensiva sorpresiva de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, cumple un mes. En este tiempo, el presidente Donald Trump ha dado un giro inesperado, sugiriendo la reanudación de diálogos para alcanzar un acuerdo que cierre el conflicto. Sin embargo, simultáneamente ha incrementado las advertencias hacia Teherán, dejando claro que la amenaza sigue vigente si no se acepta un pacto. Mientras tanto, Israel continúa con su agresiva estrategia militar, prometiendo escalar sus ataques, especialmente si se concreta algún acuerdo entre las potencias.

A medida que la ofensiva inicial, prevista para durar cuatro o cinco semanas, entra en su primer mes, el gobierno de Washington ha cambiado su enfoque. Como pieza clave de este cambio, el ultimátum de 48 horas para atacar las centrales eléctricas iraníes ha sido prorrogado a cinco días, lo que indica que la administración busca abrir un canal de comunicación y buscar una solución pacífica. Trump afirmó que su equipo mantiene "conversaciones robustas" con Irán con el fin de poner un alto a los combates.

"Están muy interesados en llegar a un acuerdo. A nosotros también nos gustaría," declaró Trump a los medios antes de abordar el avión presidencial rumbo a Tennessee. El mandatario ha reiterado que un futuro pacto debe ser "positivo" y garantizar que "no haya más guerras ni más armamento nuclear”.

Ante estas afirmaciones, Irán ha desmentido cualquier tipo de negociación con Estados Unidos, sugiriendo que el anuncio de un posible acuerdo es una maniobra de Trump para manipular los precios del petróleo, justo cuando estos comenzaban a subir de manera considerable.

La confusión en torno a la existencia de negociaciones se ha visto acompañada por comentarios sobre la posible intermediación de países como Pakistán, Omán y Turquía, que han sido históricamente mediadores en las tensiones entre Washington y Teherán. Particularmente, tras una conversación entre el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, y el presidente iraní, Masud Pezeshkian, Islamabad se ha ofrecido para facilitar “conversaciones significativas” y ha confirmado que han existido “contactos indirectos” con el respaldo de Pakistán como mensajero.

En este contexto, tanto Estados Unidos como Pakistán han acordado una propuesta de 15 puntos destinada a Irán, que contempla el levantamiento de sanciones internacionales a cambio de la desactivación de sus instalaciones nucleares y restricciones en su arsenal misilístico.

El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, subrayó que esta propuesta de 15 puntos representa el marco para un posible acuerdo de paz, destacando que la iniciativa ha generado "conversaciones constructivas y positivas". Trump ha decidido extender su ultimátum hasta el 6 de abril, otorgando así un margen de diez días para que la diplomacia tenga la oportunidad de avanzar, mientras varios actores en la región, incluyendo Europa y China, presionan por una reducción de la tensión y el restablecimiento de la normalidad en el estrecho de Ormuz.

Sin embargo, Washington ha equilibrado sus señales conciliadoras con advertencias militares. El gobierno estadounidense ha enfatizado que Irán debe acordar un alto al fuego antes de que "sea demasiado tarde". Trump sugirió que esta acción debería haberse tomado hace semanas o incluso años.

Adicionalmente, los anuncios sobre despliegues militares, como la llegada de paracaidistas a la zona, sugieren una intensificación del conflicto, lo que ha provocado un incremento de la desconfianza en Teherán, que ha visto caer en ruinas dos intentos de diálogo después de ataques sorpresivos.

Por su parte, Irán ha mantenido un perfil bajo respecto a las discusiones indirectas y, según fuentes cercanas a los negociadores, habría rechazado la propuesta inicial de Estados Unidos, a la que considera "excesiva", mientras establecen sus propias condiciones para terminar la guerra.

Entre las exigencias iraníes se encuentran poner fin a los ataques, crear garantías de que no habrá nuevas hostilidades, el pago de compensaciones y definir responsabilidades, exigiendo además que el alto al fuego sea aplicable a todos los frentes.

Irán también solicita el reconocimiento internacional de su autoridad sobre el estrecho de Ormuz, en respuesta a las sugerencias de Trump para que el control de esa importante vía maritime sea compartido entre Washington y Teherán.

Israel, por su parte, avanza con su propia agenda militar contra Irán. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha afirmado que se intensificarán y expandirán los ataques, aumentando la disidencia con la estrategia estadounidense sobre la región. En este contexto, Israel ha continuado perpetrando asesinatos selectivos de altos mandos iraníes, como el comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, Alireza Tangsiri, a quien acusan de ser responsable de los esfuerzos por bloquear el tránsito naval en Ormuz. Esto contrasta marcadamente con el anuncio de Trump sobre una pausa en los bombardeos a las instalaciones eléctricas iraníes.

Categoría

Noticias relacionadas

Recibe las noticias de España en tu email

Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info