Stella del Carmen y Álex Gruszynsky celebran su primera Semana Santa como matrimonio en Málaga.
MADRID, 30 de marzo. En un encantador regreso a sus raíces, Stella del Carmen, la hija de los célebres Antonio Banderas y Melanie Griffith, ha vuelto a España junto a su recién casado esposo, Álex Gruszynski. La pareja acaba de celebrar su unión el 18 de octubre en una ceremonia romántica llevada a cabo en la prestigiosa Abadía Retuerta LeDomaine, situada en Sardón de Duero, Valladolid.
Repletos de amor y felicidad tras formalizar su relación, Stella y Álex han decidido que su primera visita a su país como matrimonio coincidiera con uno de los momentos más significativos del año para el actor malagueño: la Semana Santa en su tierra. Este evento, lleno de tradiciones y fervor religioso, resuena profundamente en el corazón de Banderas.
La pareja se presentó públicamente por primera vez tras su boda en la Iglesia de San Juan Bautista de Málaga, donde acompañaron a Antonio Banderas antes de la procesión del Domingo de Ramos de la hermandad de la Virgen de Lágrimas y Favores, una organización de la que el actor se enorgullece de ser el Mayordomo.
Discretamente situados entre los asistentes, y con la grata compañía de Nicole Kimpel, quien mantiene una excelente relación con Stella, la pareja se integró entre los fieles que acudieron al templo. Armados con sus teléfonos móviles, inmortalizaban el momento como lo harían cualquier otra pareja de turistas.
“Vengo a unirme a todas las tradiciones de mi tierra, a nuestra identidad y nuestra forma de celebrar. Estoy encantado de estar aquí; significa mucho para mí. Recuerda a mi madre, que era muy devota de esta Virgen, y a mi familia y amigos de mi barrio. Tiene un profundo significado”, comentó un emocionado Banderas.
Mientras Antonio Banderas participaba en la procesión con su hermandad, Stella, luciendo un atuendo sencillo pero elegante con pantalones negros y una camiseta de rayas, junto a su marido Álex, disfrutaban del ambiente festivo desde un balcón en la céntrica calle Larios, mostrando su felicidad tras su llegada a España después de la boda.