Sánchez viaja a Roma para reunirse con el Papa, sin encuentro con Meloni
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, inició este martes un viaje oficial a Roma con la intención de mantener un encuentro con el Papa León XIV. La audiencia privada se realizó el miércoles en El Vaticano, siendo el primer contacto entre ambos desde la asunción de Sánchez hace un año. Aunque inicialmente se barajaba una reunión también con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, finalmente esta no se concretó por problemas de agenda. La visita, enmarcada en la relación diplomática y pastoral entre España y la Santa Sede, se produce en un momento de estabilidad y cooperación creciente entre ambos actores.
El viaje forma parte de una estrategia de consolidación de los lazos con la Iglesia Católica, evidenciada en cinco grandes acuerdos en los últimos años que incluyen temas como la exhumación de Franco, la gestión de bienes inmatriculados y la lucha contra los abusos sexuales. Además, el encuentro se produce en un contexto internacional marcado por cuestiones de interés común, como la paz en Oriente Próximo y Ucrania, y la protección de migrantes vulnerables, temas en los que la Iglesia ha asumido un papel relevante en el escenario global y en España.
En el ámbito político, la visita refuerza la posición de Sánchez en un momento en que la relación con la Iglesia se ha caracterizado por una mayor colaboración en temas sociales y humanitarios, como la acogida de migrantes. La visita también busca proyectar una imagen de diálogo y cooperación en cuestiones como la inteligencia artificial, un tema que el Papa ha abordado en su primera encíclica, y que coincide con las tesis del Ejecutivo en defensa de una IA ética y regulada. La reunión con el secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, permitirá profundizar en estos aspectos.
El viaje también incluye encuentros con responsables de agencias de la ONU presentes en Roma, en el marco de la Semana de la Nutrición, y una reunión con empresas españolas e italianas de sectores estratégicos. Estas actividades evidencian la voluntad del Gobierno de fortalecer relaciones diplomáticas, comerciales y en cooperación internacional. La presencia de Sánchez en Roma confirma la importancia de la interlocución con actores religiosos y multilaterales en la política exterior española.
De cara al futuro, esta visita podría abrir nuevas vías de colaboración con la Santa Sede, especialmente en ámbitos relacionados con la migración, la paz y los derechos humanos. La relación con la Iglesia, que en los últimos años ha experimentado una cierta normalización, continúa siendo un componente relevante de la política exterior de España, con potencial para ampliar su impacto en la agenda internacional y en la atención de cuestiones sociales y éticas.