Rusia condena los asaltos a la planta nuclear de Bushehr e incrementa la seguridad limitando su personal.
En un contexto de creciente tensión en Medio Oriente, la empresa estatal rusa Rosatom ha emitido una grave advertencia sobre la situación en la central nuclear de Bushehr, Irán. Este miércoles, la compañía anunció que la situación ha tomado un rumbo preocupante tras un nuevo ataque ocurrido el martes, lo que ha llevado a la decisión de reducir al mínimo el número de especialistas rusos presentes en la instalación.
Alexei Lijachev, director de Rosatom, confirmó que el ataque se llevó a cabo en las proximidades de una de las unidades operativas de la planta. Aunque no se reportaron víctimas, la preocupación por la seguridad ha llevado a la operadora nuclear a planear la evacuación de dos equipos de expertos en los próximos días, indicando que el personal se mantendrá reducido hasta que la situación pueda considerarse normal, según información de la agencia TASS.
El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) también se ha hecho eco de la situación, manifestando que Irán notificó que un proyectil impactó en las instalaciones de la central, aunque sin resultar en daños materiales ni víctimas. A través de sus redes sociales, el OIEA aseguró que la condición de la planta continúa siendo "normal".
Rafael Grossi, director general del OIEA, ha hecho un llamado a todas las partes involucradas para que actúen con la máxima cautela y evitar riesgos que puedan comprometer la seguridad nuclear en el contexto del conflicto en curso. Este clima de inestabilidad se ha intensificado desde que Israel y Estados Unidos iniciaron una ofensiva en febrero contra Irán, justo cuando las negociaciones entre Teherán y Washington para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear estaban en desarrollo.
La central de Bushehr, que se encuentra bajo la operación de Rosatom, alberga un reactor de mil megavatios en funcionamiento y tiene otros dos en construcción. Recientemente, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, advirtió a Estados Unidos sobre los peligros que implican los ataques a instalaciones nucleares en Irán.
Por otro lado, el recuento de las víctimas en Irán sigue aumentando, ya que las autoridades locales han informado de más de 1.500 fallecidos a causa de la ofensiva israelí y estadounidense. Sin embargo, la organización Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, ha elevado esta cifra a más de 3.000 muertes, destacando la gravedad de la situación en la región.