Rusia clasifica al director del documental 'Mr Nobody contra Putin' como "agente extranjero" tras su victoria en los Óscar.
Madrid, 27 de marzo. En un nuevo giro en la tensa relación entre el Kremlin y el mundo del arte, las autoridades rusas han añadido a Pavel Talankin, un director cinematográfico reconocido por su reciente éxito en los Óscar, a la lista de agentes extranjeros. Talankin ganó el premio a "mejor largometraje documental" por su obra 'Mr Nobody contra Putin', lo que ha desencadenado una serie de reacciones por parte de las autoridades rusas.
El Ministerio de Justicia de Rusia emitió un comunicado en el que se alega que Talankin contribuyó a la creación de contenido para entidades consideradas indeseables y que además propagó información errónea sobre las decisiones del gobierno ruso. Estas acusaciones reflejan la creciente preocupación de las autoridades por cualquier tipo de disidencia que pueda surgir desde el ámbito cultural.
Entre los puntos destacados en el comunicado, se menciona que Talankin, originario de Karabaz y exprofesor, se manifestó públicamente en contra de la operación militar rusa en Ucrania, lanzada por el presidente Vladimir Putin el 24 de febrero de 2022. Esta postura crítica ha sido vista como un acto de deslealtad, algo que las autoridades rusas no toleran.
La situación se ha intensificado después de que un tribunal en Cheliábinsk decidiera prohibir la distribución del mencionado documental en tres plataformas de streaming. La fiscalía argumentó que la película exhibe una "actitud negativa" hacia la mencionada operación militar y hacia el propio gobierno de Rusia, lo que podría amenazar la narrativa oficial.
La película 'Mr Nobody contra Putin', co-dirigida por el estadounidense David Borenstein y el propio Talankin, consiguió el Óscar en 2026, además de recibir el galardón a "mejor documental" en los prestigiosos BAFTA. Este reconocimiento ha visto cómo se transforma en un punto de controversia en lugar de celebración.
Talankin, quien se fue de Rusia en 2024 con el material del documental, debutó su obra en el Festival de Cine de Sundance en enero de 2025. La película muestra impactantes escenas de propaganda en escuelas rusas tras el inicio de la invasión a Ucrania, capturando el momento en que la disidencia empieza a surgir incluso en las generaciones más jóvenes.
Por otro lado, el Consejo Presidencial para el Desarrollo de la Sociedad Civil y los Derechos Humanos en Rusia ha solicitado a la organización de los Óscar y a la UNESCO que investiguen el uso de imágenes de niños sin el consentimiento adecuado en el documental, otro controversia que rodea a esta obra y que evidencia las tensiones entre arte y política en el actual clima ruso.