Rubio sostiene que la reapertura de Ormuz es vital para el interés nacional del G7 antes de la cumbre de Cancilleres.
En una reciente visita a Francia, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se hizo presente en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los países del G7. Durante su intervención, Rubio enfatizó la importancia de que estas naciones colaboren con la administración de Donald Trump para restablecer el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, actualmente afectado por la tensión con Irán, que ha cerrado esta vía como respuesta a las operaciones conjuntas de EE. UU. e Israel en la región.
El funcionario estadounidense manifestó a su llegada que resulta imprescindible que los miembros del G7 actúen en este contexto, subrayando que muchos de ellos dependen más del petróleo que transita por esta ruta que Estados Unidos. "Aprovechar la oportunidad para ayudar sería lo más sensato", afirmó. "La energía que pasa por el estrecho es algo que atañe a todos; es hora de que se tomen acciones al respecto", añadió, haciendo claro que la situación no sólo afecta a los intereses estadounidenses.
A pesar de sus contundentes declaraciones, Rubio optó por no ofrecer detalles concretos sobre lo que Washington espera de sus aliados en este esfuerzo. “Para eso hay un departamento correspondiente”, dijo, refiriéndose al encargado de la Defensa, liderado por Pete Hegseth, dejando a este organismo la tarea de manejar los pormenores.
En tanto, Rubio defendió la postura del presidente Trump hacia sus aliados en la OTAN, recordándoles que Estados Unidos ha dado un considerable apoyo en la guerra en Ucrania, pero ha sentido una falta de reciprocidad cuando se ha necesitado ayuda en el conflicto con Irán. "Cuando hemos solicitado apoyo, la respuesta ha sido fría", expresó, sugiriendo que habrá repercusiones en las relaciones futuras.
El secretario de Estado también hizo hincapié en que la situación en Ormuz podría resolverse rápidamente si Irán desistiera de amenazar el tráfico marítimo internacional. Calificó las acciones de Teherán como una seria violación del Derecho Internacional, instando a las naciones que abogan por esta normativa a tomar una postura activa.
Al ser interrogado sobre las negociaciones con Irán para dar fin al conflicto, Rubio se mostró optimista sobre algunos "avances concretos", aunque no reveló detalles sobre estos acuerdos ni los mediadores involucrados. "Es un proceso en evolución, y no haré especulaciones públicas sobre su avance", cerró, dejando en suspenso la cuestión sobre los resultados futuros de las negociaciones.
Esta declaración se produce poco después de que el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, comunicara que se ha presentado un plan de 15 puntos a Irán para alcanzar un acuerdo de paz. Al mismo tiempo, Trump ha decidido extender un alto el fuego en el bombardeo de instalaciones eléctricas en Irán durante diez días más, tras previamente posponer una acción militar y emitir un ultimátum a Teherán para que reabra el estrecho de Ormuz.