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Internacional 26 de Marzo de 2026 · 03:22h 3 min de lectura

Reino Unido permite a su Ejército intervenir en sus aguas contra petroleros rusos de la 'flota fantasma'.

MADRID, 26 de marzo.

El Gobierno británico ha tomado una decisión importante al autorizar a sus Fuerzas Armadas a abordar los buques que forman parte de la controvertida 'flota fantasma' rusa, la cual ha sido designada como un mecanismo que el Kremlin utiliza para evadir las sanciones impuestas a su economía. Esta medida busca incrementar la presión sobre el presidente Vladimir Putin en el contexto de la creciente tensión geopolítica.

En un comunicado, el primer ministro Keir Starmer ha manifestado que "Putin está aprovechando la situación de conflicto en Oriente Próximo, creyendo que el aumento de los precios del petróleo le permitirá llenar sus arcas. Por ello, estamos intensificando nuestros esfuerzos para rastrear su flota clandestina, con el objetivo de proteger a Reino Unido y, al mismo tiempo, cortar las fuentes de financiamiento que sostienen su agresiva campaña en Ucrania".

La reciente autorización permitirá a las fuerzas británicas interceptar naves que hayan sido sometidas a sanciones por el Reino Unido y que naveguen en sus aguas. Esta decisión se produce poco tiempo después de que la Marina Real colaborara con sus aliados en tareas de vigilancia y seguimiento de esta flota fantasma, facilitando así posibles intercepciones en aguas europeas y del Mediterráneo.

Reino Unido, junto con otros países aliados, ha implementado sanciones a un total de 544 buques que componen esta "flota envejecida y desgastada", la cual es responsable del transporte del 75% del crudo ruso en mercados internacionales.

La Administración británica ha señalado que cada embarcación designada como objetivo será examinada detenidamente por un equipo multidisciplinario que incluye a fuerzas del orden, representantes militares y expertos del sector energético. Solo después de esta evaluación se enviarán recomendaciones a los ministros para llevar a cabo la operación. En caso de que un barco sea detenido, se podrán iniciar acciones legales contra sus propietarios, operadores y tripulantes por violaciones a la normativa británica de sanciones.

Desde el 10 de Downing Street también se ha resaltado la importancia de una cooperación más estrecha entre naciones para llevar a cabo la incautación de estos buques, lo que refuerza el compromiso del Reino Unido de contrarrestar las "acciones hostiles de Rusia" en la región.

De esta manera, el Reino Unido se alinea con otros aliados de la Fuerza Expedicionaria Conjunta, como Finlandia, Suecia y Estonia, quienes ya han llevado a cabo operaciones similares en el Mar Báltico, cerrando rutas marítimas clave para las operaciones rusas y asegurando la seguridad regional.

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