En los últimos meses, España ha experimentado un notable fenómeno meteorológico que ha favorecido sus recursos hídricos. Desde finales de diciembre de 2025 hasta mediados de febrero, el país ha sido testigo de un incremento significativo en la capacidad de sus embalses, alcanzando un impresionante 82,9% de su capacidad total, con 46.494 hectómetros cúbicos (hm3) de agua almacenada. Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, esta cifra representa el mejor dato para estas fechas en las últimas cuatro décadas.
La cuenca hidrográfica que ha salido más beneficiada de esta situación ha sido la de Guadalete-Barbate, que ha visto su nivel de agua prácticamente duplicarse. En tan solo unas semanas, esta cuenca pasó de estar al 45,5% de su capacidad al asombroso 91,8%, acumulando un aumento de 46,3 puntos en un breve lapso de tiempo.
Por otro lado, el río Segura, conocido por sus escasos niveles de agua, ha registrado un aumento también significativo, alcanzando ahora el 47,2% de su capacidad, aunque aún se encuentra en un rango bajo en comparación con otras cuencas.
El Guadalquivir ha seguido una tendencia similar, con un incremento de 35,6 puntos, subiendo del 46,2% al 81,8% en el mismo periodo. El Cantábrico Occidental ha registrado un aumento casi equivalente, pasando del 56,9% al 92%, lo que destaca el impacto positivo de las recientes lluvias.
Asimismo, el río Duero ha experimentado un crecimiento importante, aumentando 29 puntos desde que comenzó el tren de borrascas, llevándolo del 56% al 85%. Otros indicadores también presentan mejoras notables, como el Miño-Sil y la Cuenca Mediterránea Andaluza, que han crecido en 28,6 y 27,4 puntos, respectivamente.
No obstante, el Guadiana ha tenido un aumento modesto de 25,7 puntos, creciendo del 60,4% al 86,1%. El Tajo también ha registrado un incremento, aunque menor, de 20,8 puntos. Algunas cuencas como Galicia Costa y el Cantábrico Oriental experimentaron crecimientos más bajos, manteniéndose por debajo de los 20 puntos de incremento.
Digno de mención es el caso del Segura, que ha visto un aumento de 22,6 puntos, pasado del 24,6% al 47,2%. También es significativo el avance de las Cuencas internas de Cataluña, que, tras sufrir una severa sequía hace un par de años, han aumentado su capacidad del 16,9% al 92,2% en este periodo, lo que demuestra un notable resurgir de sus recursos hídricos.
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