Productores españoles de audiovisual internacional piden más incentivos tras caída en inversión
La Asociación de Productoras Españolas de Audiovisual Internacional (PROFILM) ha destacado que, en 2025, la inversión en producciones extranjeras en España disminuyó un 20% respecto a 2024, alcanzando 103,9 millones de euros en 24 proyectos. La facturación total y el volumen de contratos también han caído, evidenciando una pérdida de competitividad en el sector.
Este descenso se produce en un contexto de recuperación económica tras años de auge en la atracción de capital extranjero para producciones internacionales. Sin embargo, las cifras actuales muestran una tendencia a la desaceleración, que preocupa a los actores del sector y al propio Gobierno, que ha promovido una nueva Ley del Cine para revitalizar la industria. La normativa contempla, entre otros aspectos, un incremento en los incentivos fiscales, aunque los productores solicitan que estos sean claros y específicos para la producción extranjera.
La reducción de la inversión tiene implicaciones directas en la generación de empleo y en la actividad económica en regiones como Andalucía, Canarias, Madrid y Cataluña, principales beneficiarias hasta ahora. La disminución de proyectos y contratos afecta también a sectores auxiliares, como la construcción, el transporte y los servicios de postproducción, poniendo en duda la recuperación del sector para los próximos años.
Desde PROFILM advierten que el sector atraviesa un momento crítico y que los datos de 2025 representan un signo de alerta. Aunque mantienen cierta esperanza en la mejora futura, insisten en la necesidad de definir claramente los incentivos para mantener la competitividad internacional de las producciones que eligen España como escenario de rodaje.
El análisis de la evolución en los últimos cinco años revela que, pese a la caída de 2024 y 2025, las producciones internacionales gestionadas por las empresas asociadas a PROFILM han movilizado cerca de 983 millones de euros en inversión desde 2021. La tendencia indica que la recuperación requiere una estrategia política coherente con las necesidades del sector audiovisual para seguir siendo un destino atractivo para la inversión extranjera.
En un escenario de incertidumbre, la política española enfrenta el reto de consolidar un marco estable y competitivo que favorezca el retorno de la inversión internacional en cine y televisión. La futura legislación será clave para definir si España logra mantener su posición en el mercado global y si podrá revertir la tendencia a la baja en los próximos años.