Peramato pide una reforma urgente de la LECRim: "Es fundamental que el fiscal investigue y el juez emita juicios justos".
En una reciente comparecencia, la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha defendido con fervor la reforma de la Ley Orgánica de Enjuiciamiento Criminal (LECrim). Este cambio, que busca transferir la responsabilidad de la instrucción penal a los fiscales, ha sido calificado por Peramato como una "reivindicación histórica de la Fiscalía".
Durante un evento celebrado en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Peramato argumentó que esta modificación es fundamental para restaurar el papel adecuado de los fiscales y jueces en el proceso judicial, afirmando que es esencial que los fiscales lideren las investigaciones mientras que los jueces se limitan a juzgar y ejecutar las decisiones judiciales, tal como establece la Constitución.
La fiscal general subrayó la urgencia de implementar esta reforma, afirmando que "las costuras del sistema judicial actual ya no aguantan más". Destacó que la llegada de esta propuesta al Congreso es un "hito fundamental", especialmente después de los esfuerzos infructuosos de gobiernos anteriores por llevar a cabo cambios necesarios en el sistema legal.
Según Peramato, esta iniciativa es un reflejo de las "necesidades de una sociedad mucho más dinámica y compleja" en el siglo XXI. Rechazó la idea de mantenerse aferrados a prácticas del siglo XIX, reclamando un modelo procesal que ajuste y equilibre las funciones de fiscales y jueces.
En sus declaraciones, insistió en que "el fiscal debe estar presente en la investigación", mientras que la labor de los jueces debe enfocarse en el juzgamiento y la ejecución de lo que se ha dictado. Esta distinción, según ella, es crucial para garantizar un sistema judicial eficiente y efectivo.
También enfatizó que el Ministerio Público tiene la responsabilidad de velar por el principio de igualdad ante la ley, no por el poder, y aseguró que el liderazgo del Ministerio Fiscal actúa con "total independencia" respecto al Gobierno, lo que impide cualquier tipo de cesión o renovación arbitraria por parte del Ejecutivo.
Peramato resaltó la importancia de la estructura interna del Ministerio Público y destacó el "trabajo en equipo" que realizan tanto dentro de la institución como con otras entidades involucradas en la lucha contra la delincuencia más severa.
Adicionalmente, hizo hincapié en la especialización del Ministerio Fiscal, lo que permite abordar las investigaciones de manera "eficaz" y con la agilidad necesaria para adaptarse a los desafíos contemporáneos.
Finalmente, Peramato expresó su preocupación por la falta de autonomía en diversos aspectos de la Fiscalía, como los reglamentarios y organizativos, así como su limitada autonomía presupuestaria. Subrayó que para que las instituciones funcionen de manera verdaderamente independiente, es imperativo que cuenten con recursos propios y la capacidad de gestionarlos adecuadamente.