OpenAI cierra Sora, su plataforma de creación de videos con inteligencia artificial.
En una reciente declaración, la empresa OpenAI ha confirmado el próximo cierre de su aplicación Sora, diseñada para la creación y compartición de vídeos realistas mediante inteligencia artificial, similar a lo que se ve en populares redes sociales. La medida tomará efecto muy pronto, lo que significa que tanto los usuarios como los desarrolladores perderán el acceso a su plataforma y API.
Sora fue lanzada en septiembre del año pasado y rápidamente ganó popularidad, logrando un millón de descargas en pocos días, superando incluso el éxito de ChatGPT. La aplicación permitía a los usuarios crear y mezclar vídeos cortos en una interfaz vertical, imitando el estilo de TikTok. Sin embargo, este momento de esplendor no perduró, y tras un buen inicio, empezó a caer en el interés general, lo que ha llevado a OpenAI a decidir su cierre definitivo.
“Es un adiós a Sora”, comentó la compañía en un mensaje difundo a través de su perfil en la plataforma X, añadiendo que se proporcionará información adicional sobre el cierre, incluyendo detalles sobre la aplicación y la API, además de cómo los usuarios podrán preservar sus vídeos generados.
Aunque no se ha especificado una fecha concreta para la clausura, OpenAI ya ha indicado que el acceso a Sora cesará pronto. Esta decisión también cierra las puertas a la integración de las capacidades de video de Sora dentro de ChatGPT, lo que pone de fue ante la reestructuración de prioridades dentro de la empresa.
Según un portavoz de OpenAI, el cierre de Sora se enmarca dentro de una reorganización que busca redirigir esfuerzos hacia el desarrollo y la investigación en robótica. El objetivo es sofisticar la simulación del mundo real para ayudar a las personas a realizar tareas cotidianas.
Además, se ha informado que un acuerdo previo con Disney ha llegado a su fin, un trato que implicaba una inversión significativa de 858 millones de euros y una licencia para el uso de personajes de varias franquicias icónicas en el contenido de Sora. Este giro deja claro que la competencia en el ámbito de las aplicaciones de generación de vídeo es feroz, con propuestas igualmente atractivas por parte de gigantes como Meta y Google.
Por otro lado, OpenAI se ha enfrentado a desafíos relacionados con violaciones de derechos de autor asociadas a Sora, especialmente en contenidos que replicaban animes existentes. En este contexto, Sam Altman expresó recientemente que la situación en la empresa es crítica, lo que exige una revisión profunda y una priorización del desarrollo de ChatGPT ante la creciente presión de la competencia.