ONU pone en marcha un plan en Cuba para abordar la crisis energética.
La Habana, 26 de marzo. Este miércoles, las Naciones Unidas han revelado en la capital cubana un nuevo Plan de Acción Ampliado, destinado a abordar la preocupante crisis energética que está afectando gravemente a la isla. Este esfuerzo también busca mitigar los efectos colaterales de la escasez de energía en servicios esenciales como el de la salud y continuar la labor de recuperación tras los estragos que dejó el huracán 'Melissa' el pasado octubre, especialmente en las regiones orientales del país.
La jefa regional para América Latina y el Caribe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) destacó la importancia de garantizar que la ayuda humanitaria llegue a los más necesitados. En su declaración, subrayó que la coordinación y una mejor gestión de los recursos son cruciales para superar los retos logísticos y operativos que se presentan en la isla.
Según fuentes de la ONU, la situación es alarmante. El Plan de Respuesta Ampliado es considerado urgente debido a que la crisis energética se agudiza cada día, afectando de manera sistemática a la vida diaria de los cubanos. Las consecuencias son visibles en la suspensión de cirugías, retrasos en las campañas de vacunación y las crecientes dificultades para acceder a medicamentos necesarios para quienes padecen enfermedades crónicas.
Este plan se enfocará en aspectos críticos como la logística, los servicios de salud, el suministro de agua y saneamiento, la seguridad alimentaria, la habitabilidad, la protección y la educación. Su objetivo es satisfacer las necesidades más apremiantes de la población, que se eleva a dos millones de habitantes en 63 municipios distribuidos en ocho provincias a lo largo de la isla.
El coordinador residente de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, ha subrayado la necesidad de asegurar un suministro constante de combustible como un "imperativo" para garantizar que la respuesta humanitaria sea viable. Esta crisis está relacionada con el bloqueo petrolero de Estados Unidos y la falta de hidrocarburos que ha repercutido en la isla, tras la intervención militar estadounidense en Venezuela, país que solía abastecer de crudo a La Habana.
Pichón señaló que es esencial mover suministros hacia las provincias más afectadas, mantener las operaciones de transporte y asegurar el suministro de agua potable a las personas en necesidad. Además, es necesario continuar con las visitas a terreno para monitorear la efectividad de las operaciones.
Es importante señalar que varios de los seis ejes del nuevo plan ya estaban en marcha como parte de la respuesta a los daños ocasionados por el huracán 'Melissa'. Sin embargo, la organización ha indicado que es imperativo concentrar esfuerzos en identificar y atender las necesidades más críticas de las poblaciones más vulnerables, al tiempo que se optimiza el uso del combustible bajo un modelo que asegure trazabilidad y acceso seguro, adaptado a las realidades específicas de cada sector afectado.