Obispos instan a evitar el lenguaje hostil en saludo a los musulmanes al concluir Ramadán.
En un importante acto de unidad y diálogo, los obispos de España han hecho pública una carta dirigida a la comunidad musulmana del país, coincidiendo con la celebración del Eid al-Fitr, que simboliza el cierre del mes sagrado del Ramadán. Este mensaje, titulado "mensaje fraterno", subraya la necesidad de condenar la guerra que atenta contra una visión divina de fraternidad y solidaridad entre los pueblos.
Los prelados instan a la comunidad a rechazar el lenguaje beligerante y divisorio que ha permeado en la sociedad. "Debemos resistir a la desesperanza que generan los conflictos internacionales. Es esencial no cesar en nuestras oraciones por la paz, y reafirmar nuestro compromiso con la reconciliación. Es imperativo que todos los miembros de nuestras comunidades se nieguen a dejarse llevar por el odio o el desprecio", destacan en su mensaje.
Esta declaración fue emitida por la Conferencia Episcopal Española (CEE) y lleva la firma del obispo de Sevilla, quien también preside el departamento dedicado a las relaciones interconfesionales. Este gesto es un claro indicio de la voluntad de los obispos de facilitar el diálogo y fortalecer los lazos con otras tradiciones religiosas.
En la misiva, los obispos hacen énfasis en el hecho de que, gracias a la coincidencia de los calendarios litúrgicos, tanto musulmanes como cristianos han podido vivir un periodo conjunto de reflexión y generosidad durante la Cuaresma y el Ramadán. Este tiempo ha permitido que ambas comunidades se identifiquen y compartan el sufrimiento de aquellos afectados por la guerra.
"Nuestra mirada se dirige hacia Dios, con un corazón solidario que siente la angustia de quienes padecen los estragos de la guerra. Su llanto es escuchado por un Dios lleno de compasión y misericordia, siempre predispuesto a otorgar perdón. La guerra va en contra de la intención divina y fragmenta el ideal de fraternidad universal que tanto necesitamos", expresa la CEE en su comunicado.
Además, la CEE ha establecido recientemente un departamento que se centra en las relaciones entre el Islam y el cristianismo, como parte de su esfuerzo continuo por fomentar el diálogo interreligioso. Los obispos manifiestan así su deseo de contribuir con el legado espiritual y cultural que cada religión aporta y reiteran su compromiso de respetar el derecho humano fundamental a la libertad religiosa.