Nike registra una caída del 35% en beneficios en su tercer trimestre fiscal debido a desaceleración en mercados clave
La multinacional estadounidense Nike reportó un beneficio neto de 520 millones de dólares (452 millones de euros) en su tercer trimestre fiscal, correspondiente a diciembre de 2025 a febrero de 2026. Esto representa una disminución del 35% respecto al mismo período del año anterior. La facturación total se mantuvo estable en 11.279 millones de dólares (9.803 millones de euros), aunque los costes de ventas aumentaron un 2%, alcanzando los 6.749 millones de dólares (5.866 millones de euros).
Este resultado refleja un contexto económico complejo tanto a nivel global como en los mercados principales de Nike. La desaceleración en China, uno de sus mercados más importantes, se acentuó con una caída interanual del 7% en ingresos, en contraste con ligeros crecimientos en regiones como Norteamérica y EMEA. La situación en China, además de la tensión geopolítica y la incertidumbre económica, ha afectado a las marcas internacionales, que enfrentan desafíos en mantener el ritmo de crecimiento en un entorno de recuperación desigual tras la pandemia.
Desde el punto de vista político, la presencia de tensiones comerciales y restricciones en China, junto con la competencia de marcas locales, han influido en los resultados de Nike. La política de Estados Unidos respecto a relaciones comerciales con China y las medidas restrictivas en el sector tecnológico y de comercio impactan en la estrategia y resultados de empresas multinacionales como Nike, que busca ajustar su presencia en mercados clave en medio de un escenario geopolítico cambiante.
El directivo de Nike, Elliott Hill, afirmó que la compañía está implementando medidas para mejorar su rentabilidad, aunque reconoció que el proceso está siendo más lento de lo esperado. La estrategia incluye ajustes en la cartera de productos y esfuerzos por fortalecer áreas prioritarias, con la expectativa de que los beneficios de estas acciones se reflejen en los próximos ejercicios fiscales.
Para el cuarto trimestre, Nike anticipa una reducción en ingresos del 2% al 4%, con un crecimiento moderado en Norteamérica y caídas en China y Converse. La compañía busca consolidar su recuperación en un entorno económico que, además de los desafíos políticos internacionales, se ve influido por variables como la inflación, las tasas de interés y las políticas comerciales de los principales países consumidores.
En un contexto global, las dificultades de Nike ejemplifican las tensiones económicas y políticas que enfrentan muchas multinacionales en un escenario de recuperación económica desigual, marcada por conflictos comerciales, incertidumbre política y cambios en las tendencias de consumo internacional, que condicionan la estrategia y los resultados de empresas en sectores clave como el del deporte y la moda.