Crónica España.

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Merlin reporta un incremento del 5,1% en sus ganancias de 2025, alcanzando los 327 millones de euros, y aumenta el dividendo en un 4,8%.

Merlin reporta un incremento del 5,1% en sus ganancias de 2025, alcanzando los 327 millones de euros, y aumenta el dividendo en un 4,8%.

Merlin Properties ha alcanzado un beneficio recurrente de 326,7 millones de euros durante el año 2025, lo que representa un incremento del 5,1% en comparación con el ejercicio anterior. Este crecimiento ha sido posible gracias a un aumento del 8,3% en los ingresos por alquiler, que totalizaron 542 millones de euros, unos resultados que reflejan una sólida gestión en la administración de su cartera de activos.

La Socimi, que forma parte del Ibex 35, divulgó sus resultados anuales este jueves, destacando un resultado neto de 786 millones de euros, un notable aumento respecto a los 284 millones del 2024. Este aumento se atribuye principalmente a la revalorización de sus bienes, un aspecto que se incorpora en el balance financiero según las normativas vigentes, aunque no influye en la liquidez directa de la empresa.

Al finalizar el año, la valoración total de sus activos alcanzó los 12.630 millones de euros, marcando un incremento del 4,7% con respecto al año previo. Este aumento se debe especialmente a la puesta en marcha de nuevos centros de datos, que ya poseen un valor agregado de 811 millones de euros, además de otros 556 millones en proyectos en desarrollo.

A finales de 2025, Merlin había habilitado 44 megavatios (MW) en sus centros de datos localizados en Madrid, Barcelona y el País Vasco, generando ingresos anuales de 31 millones de euros. La capacidad seguirá ampliándose con la incorporación de nuevos espacios a medida que avanzan las obras.

Durante una conferencia de prensa, Ismael Clemente, consejero delegado de la compañía, informó que en octubre se prevé tener 64 MW operativos, y para el segundo trimestre de 2027 se espera alcanzar los 112 MW, tras prealquilar nuevos espacios en su sede del País Vasco.

Se estima que, a partir de ese momento, los ingresos anuales por alquiler de los centros de datos podrían escalar a 167 millones de euros, convirtiendo a esta unidad de negocio en la segunda más significativa de la empresa, únicamente por detrás de las oficinas, que en 2025 generaron 292 millones. En tercer y cuarto lugar se encuentran los centros comerciales y las naves logísticas, con ingresos de 133 millones y 86 millones, respectivamente.

Sin embargo, esta expansión requiere de significativas inversiones adicionales, las cuales se buscarán a través de una ampliación de capital que oscila entre 700 y 800 millones de euros, y se espera que cuente con el respaldo total de los actuales inversores.

El anuncio de esta ampliación de capital se realizará en 2026, en el momento que se considere más propicio para la cotización, con la finalidad de minimizar la dilución del capital. Los principales accionistas han mostrado una actitud positiva hacia este movimiento.

Por otro lado, el desarrollo de esta fase avanzada de su plan de centros de datos, que también contempla nuevas instalaciones en Lisboa, podría limitar el crecimiento del beneficio recurrente debido a mayores gastos financieros. Así, se prevé que los beneficios por acción se mantengan alrededor de 0,58 euros, similar a los niveles de 2025.

En medio de la especulación sobre una posible "burbuja de la inteligencia artificial", que ha afectado a las grandes empresas tecnológicas con caídas en sus acciones, Clemente asegura que la demanda sigue siendo "muy robusta". Atribuye la diferencia en las variaciones del mercado entre estas gigantes y Merlin a las elevadas valoraciones de las primeras.

En el ámbito de su operativa comercial, las oficinas mejoraron sus rentas comparables en un 3,5% con un índice de ocupación del 94,2%. Las naves logísticas incrementaron sus rentas en un 1,5% con una ocupación del 96,4%, y los centros comerciales reportaron un aumento del 4,7% en sus ingresos, acompañado por un incremento del 2,1% en la afluencia de visitantes.

En relación a los logros en su balance anual, destaca un resultado bruto de explotación (EBITDA) de 416 millones de euros, un aumento del 9,7% en relación al año previo, además de una liquidez que asciende a 1.965 millones de euros y una proporción de deuda sobre el valor de los activos (LTV) del 28,9%.

El dividendo para este año se fijó en 0,44 euros, lo que representa un alza del 4,8% frente al ejercicio anterior. Después de haber abonado 0,2 euros en diciembre, se distribuirán 0,24 euros adicionales tras la próxima junta, aportando en total 238 millones de euros a los accionistas.

Finalmente, también se ha publicado el informe de remuneraciones de los miembros del consejo, revelando que el sueldo de Clemente fue de 3 millones de euros en 2025, un 16,6% menos que el año anterior debido a la no aplicación del plan de incentivos a largo plazo en este ejercicio. Sin embargo, su salario base incrementó un 10%, alcanzando 1,1 millones, mientras que su retribución variable de corto plazo subió un 14%, totalizando 1,9 millones.

El director general corporativo, Miguel Ollero, reportó unas ganancias de 2,3 millones, un 8% por debajo de las cifras de 2024 por razones similares. En conjunto, el consejo de administración recibió 7,5 millones en total, incluyendo salarios fijos, dietas y otros beneficios derivados de su participación en comisiones.