Crónica España.

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Mazón acusa al Gobierno de crear una "falsa tranquilidad" que lo llevó a abandonar su puesto durante la dana.

Mazón acusa al Gobierno de crear una

En Madrid, a 1 de diciembre, el debate sobre la gestión de emergencias por parte de la Generalitat Valenciana se intensificó en el Congreso, donde el consejero de Educación, Cultura y Universidades, José Antonio Rovira Jover, ha dado explicaciones sobre los acontecimientos ocurridos durante el último episodio de lluvias torrenciales conocido como la dana.

El consejero defendió este lunes su decisión de abandonar el trabajo en la tarde del evento climático, argumentando que la información proporcionada por el Gobierno central era insuficiente y había creado un ambiente de "falsa tranquilidad". Esta declaración ha suscitado fuertes críticas, especialmente durante la comisión de investigación, donde se le recordó que su administración ya sabía por la mañana que había una alerta roja en vigor y que algunos centros educativos habían tomado la precaución de cerrar sus puertas antes de que se agravasen las condiciones.

En su testimonio, Rovira insistió en que no era la persona responsable de la seguridad en los centros educativos durante la crisis, alegando que su Consellería no tiene competencias en cuanto a decisiones de apertura y cierre. Resaltó su responsabilidad únicamente hacia el personal administrativo y no sobre las emergencias, eludiendo así parte de la presión que recibía por su papel en la gestión de la crisis.

Rovira realizó una serie de declaraciones que generaron más escepticismo. Aseguró que había asistido a la reunión del Consell a primera hora del 29 de octubre, pero no recordaba si la consellera de Emergencias, Salomé Pradas, comunicó que ya se estaban llevando a cabo rescates. Para él, la alerta hidrológica emitida no era más que una "alerta roja más", lo cual ha llevado a muchos a cuestionar su atención al detalle en una situación de tal gravedad.

Al ser interrogado sobre por qué no alertó a las instituciones educativas de la información discutida en el Consell, algo que sí hizo la vicepresidenta, Susana Camarero, para otros centros estatales, respondió que su departamento se comunica con los centros a través de su página web. Sin embargo, comentó que contactaron con las instituciones educativas a partir del día 30 para evaluar daños y brindar apoyo emocional.

El conseller justificó su actuación mencionando que la información que recibía era "escasa" y que tanto la delegada del Gobierno en Valencia como la Confederación Hidrográfica del Júcar transmitieron un mensaje de "falsa tranquilidad". Afirmó haber tomado la decisión de marcharse a Alicante en un coche oficial alrededor de las 13 horas por razones "personales y familiares", y añadió que su reacción hubiera sido diferente si hubiera contado con la información adecuada.

Finalmente, ante la pregunta sobre si había presentado disculpas a la familia del director del instituto de Cheste, fallecido tras poner a salvo a su institución, Rovira señaló que la Consellería ya había llevado a cabo esa acción y que ahora solo esperaba que el Gobierno hiciera lo mismo.