Marlaska minimiza su participación en el viaje de Delcy Rodríguez, alegando razones de seguridad y comparándolo con su trato hacia Milei.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha dejado claro que su implicación en el reciente viaje de la vicepresidenta de Venezuela a España se centró en cuestiones de seguridad, como evaluar la necesidad de escolta o verificar posibles restricciones de acceso por sanciones de la Unión Europea. Además, ha comparado esta gestión con la realizada durante las visitas recientes del presidente de Argentina, Javier Milei.
Grande-Marlaska ha explicado que cuando se informa al Ministerio del Interior sobre la llegada a territorio español de un mandatario extranjero, ya sea en viaje oficial o privado, se toman las medidas necesarias para garantizar su protección. Un ejemplo claro es el caso de Milei, el presidente de Argentina, quien visitó España en dos ocasiones en viaje estrictamente privado y se aplicaron las medidas de seguridad correspondientes.
El ministro ha subrayado que su prioridad es asegurarse de si la persona en cuestión necesita protección. Ante las preguntas de los medios sobre su conocimiento y participación en el caso de Delcy Rodríguez, Grande-Marlaska ha evitado hablar de asuntos que están siendo debatidos en la Audiencia Nacional, y ha explicado que su función fue comunicar la prohibición de la vicepresidenta de entrar en el espacio Schengen.
Grande-Marlaska ha reiterado que su intervención se limitó a informar sobre la imposibilidad de Delcy Rodríguez de ingresar al espacio Schengen, tal como finalmente ocurrió. Para el ministro del Interior, este fue el alcance de su participación en el caso de la vicepresidenta venezolana y no ha querido entrar en más detalles sobre un asunto judicializado.
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