18/06/2026Contacto
×
Sociedad 27 de Marzo de 2026 · 12:42h 4 min de lectura

Los profesionales extranjeros en España: la lucha por empleo a pesar de su capacitación.

Un reciente análisis llevado a cabo por especialistas ha puesto de manifiesto los enormes obstáculos que enfrentan muchos inmigrantes con cualificaciones profesionales que, al llegar a España de manera irregular, se ven limitados en su desarrollo profesional. La integración laboral se complica debido a la burocracia y la falta de información sobre el mercado laboral español.

Este fenómeno no solo representa una merma del talento disponible para las empresas, sino que también se traduce en un coste personal considerable para los afectados. Nuria Danés, responsable de Inclusión Social en Fundación La Caixa, destacó en las conferencias R-Conecta, organizadas por los centros de San Juan de Dios, que estas barreras impiden que individuos calificados puedan aprovechar sus habilidades y experiencias.

Un ejemplo ilustrativo de esta situación es el caso de Lida, una colombiana de 36 años que llegó a España hace 15 meses con sus hijos, huyendo de amenazas en su país. A pesar de ser ingeniera industrial con experiencia en control de calidad, ha tenido que aceptar trabajos de limpieza y en la economía informal, debido a que no puede regularizar su situación. La falta de empadronamiento solo exacerba las dificultades que enfrentan muchas personas con formación que no logran desarrollar su carrera profesional en España.

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha emitido preocupaciones sobre las severas barreras estructurales que enfrentan los inmigrantes, solicitantes de asilo y beneficiarios de protección en su acceso a la atención sanitaria, incluidos los servicios de salud mental. Las experiencias traumáticas que muchos de ellos soportan, combinadas con la inestabilidad vivida al llegar a un nuevo país, pueden provocar problemas serios como el estrés y la ansiedad, dificultando aún más su acceso a recursos especializados.

Sobre la integración laboral, Marcos Febas, director del Área de Integración Infantojuvenil y Laboral en Sant Joan de Déu Terres de Lleida, enfatizó que los principales impedimentos son la falta de documentación adecuada y la barrera del idioma. Estas son, afirmó, dos prioridades claves en la atención a jóvenes migrantes que llegan al centro.

Febas también subrayó la importancia de ofrecer capacitación en oficios con demanda en el mercado laboral, como mecánica, albañilería y carpintería. Una vez formados, el centro colabora con diversas empresas para facilitar el acceso a empleo. Según su experiencia, muchas de estas empresas, tras invertir en formar a estos jóvenes, solicitan nuevos trabajadores con el mismo perfil porque reconocen su valía.

Una vez que estos jóvenes logran conseguir un puesto de trabajo, su siguiente desafío es la búsqueda de una vivienda. El centro proporciona alojamiento temporal en pisos, ayudando a estos jóvenes a alcanzar la autonomía que necesitan. Sin embargo, Febas advirtió que, a pesar de tener empleo y ahorros, muchos enfrentan rechazo al intentar alquilar un piso debido a prejuicios raciales.

Ilustrando este punto, Febas expuso que cuando una persona con un nombre extranjero, como "Mohamed", llama para preguntar sobre un alquiler, frecuentemente se encuentra con que el inmueble ya está ocupado. Pero si un educador del centro se comunica para preguntar sobre el mismo piso, sorprendentemente, el alquiler se vuelve disponible nuevamente.

En total, la organización San Juan de Dios dispone de mil plazas en toda España para alojar a personas vulnerables, de las cuales 70 están ubicadas en Lleida, dedicadas a este programa. Además, actúan como intermediarios entre propietarios y jóvenes, ofreciendo garantías a los arrendatarios y facilitando la obtención de vivienda para quienes más lo necesitan.

Etiquetas

Categoría

Noticias relacionadas

Recibe las noticias de España en tu email

Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info