Los precios de la vivienda aumentan un 14,3% hasta marzo, acercándose a los niveles de 2007, informa Tinsa.
En Madrid, a 31 de marzo, los últimos datos sobre el mercado inmobiliario en España revelan un notable aumento del 14,3% en el precio de la vivienda durante el primer trimestre de este año, comparado con el mismo periodo del año anterior. En términos ajustados por inflación, este incremento es del 11,8%, ubicándose en un promedio de 1.987 euros por metro cuadrado, según el informe reciente de Tinsa by Accumin.
Desde que se alcanzara el mínimo histórico tras la crisis de 2008 en el verano de 2015, los precios de las viviendas, tanto nuevas como usadas, han aumentado un 68%. Sin embargo, aún están un 4,5% por debajo de los picos alcanzados en 2007. Ajustando por inflación, el crecimiento desde 2015 se sitúa en un 32%, mientras que se mantiene un 34% por debajo de las cifras más altas del mercado previas a la crisis.
Las áreas que han experimentado los mayores incrementos en el valor de las propiedades son principalmente la cornisa norte, la capital española, las ciudades en el interior de la península y las regiones costeras del Mediterráneo.
En comparación con el último trimestre de 2025, los precios de las viviendas sufrieron un repunte del 3,2% en los tres primeros meses de este año. Este crecimiento interanual es tres décimas superior al de finales de 2025 y se ha acelerado de manera continua desde el último trimestre de 2024, cuando se registró un incremento interanual de sólo el 4,2%.
Según Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, "a principios de 2026, los efectos de las reducciones anteriores en los tipos de interés han sido ya incorporados al mercado, lo que sugiere una estabilización razonable en las transacciones de bienes inmuebles."
El informe también advierte sobre la incertidumbre que puede generar la situación geopolítica en Oriente Medio, ya que esta afecta tanto a la inflación como a los tipos de interés de referencia, lo cual podría influir en la demanda de vivienda.
En este contexto, la demanda de viviendas se enfrentará a factores opuestos. Por un lado, la inestabilidad económica, la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de las hipotecas podrían enfriar la demanda. Por otro lado, la inversión en propiedades podría resultar atractiva, ya que representan un refugio ante episodios inflacionarios.
Arias también señala que "la inestabilidad en el mundo podría provocar un nuevo aumento en los precios de las viviendas nuevas, lo que complicará aún más el acceso a la vivienda para la población en general."
Entre las 19 comunidades autónomas y ciudades del país, 14 han mostrado incrementos interanuales de precios superiores al 10%, un aumento respecto a las 11 comunidades que lo hicieron en el trimestre anterior.
Los mayores aumentos se han visto en la Comunidad de Madrid (+19,2%), la Comunidad Valenciana (+19,1%), Castilla-La Mancha (+18,8%), Canarias (+17,8%), Cantabria (+16,2%), la Región de Murcia (+16%) y las Islas Baleares (+15,5%).
En el lado opuesto, Extremadura, Ceuta, La Rioja y Melilla han registrado crecimientos por debajo del 8% interanual. En cifras trimestrales, los incrementos superan el 4% en Castilla-La Mancha, Canarias, Castilla y León, la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana.
En términos nominales, algunas regiones como las Islas Baleares, la Comunidad de Madrid, Melilla y, por primera vez este trimestre, Canarias, han superado los niveles máximos de precios establecidos durante la burbuja inmobiliaria de 2007. Sin embargo, al ajustar por inflación, solo Baleares se acerca a estos niveles, quedando únicamente un 0,1% por debajo.
A nivel provincial, se observa un aumento en 40 de las 52 provincias, con alzas interanuales superiores al 10% en 34 de ellas. Los incrementos más significativos se concentran en Madrid, en algunas provincias cercanas, las islas, la costa mediterránea y la cornisa cantábrica.
No obstante, la accesibilidad a la vivienda se mantiene relativamente equilibrada, con una tasa de esfuerzo promedio a nivel nacional del 33,9%, frente al 33,3% del trimestre anterior.
A pesar de esto, siguen existiendo ocho provincias donde la tasa de esfuerzo supera el 35%, lo que se considera razonable; estas son las Islas Baleares, Málaga, Madrid, Barcelona, Alicante, Vizcaya, Santa Cruz de Tenerife y Cádiz.
El mayor desafío se encuentra en las Islas Baleares, donde los residentes locales enfrentan una increíble tasa de esfuerzo del 54%, seguidos por Málaga y Madrid, con un 49%.