Las Palmas acogerá el Eurovolley 2028, primer gran torneo en España en 25 años
Las Palmas de Gran Canaria será una de las sedes del Campeonato de Europa Femenino de Voleibol 2028, tras ser elegida por la Confederación Europea de Voleibol (CEV). La ciudad participará en la fase final del torneo, que contará con 24 selecciones repartidas en cuatro grupos. La elección se basó en la calidad de la candidatura presentada por la Real Federación Española de Voleibol (RFEVB), en colaboración con las administraciones locales y el apoyo del Consejo Superior de Deportes y el Comité Olímpico Español.
Este evento representa un hito en la historia del voleibol en España, ya que será la primera vez que el país organice una fase final del Campeonato Europeo en categoría absoluta. La iniciativa cuenta con un fuerte respaldo institucional, considerando además que el Centro Insular de Deportes, donde se disputará uno de los grupos, está en proceso de rehabilitación. La candidatura fue valorada como sólida, innovadora y sostenible, con potencial para posicionar a Las Palmas como un referente del deporte continental.
Desde un punto de vista político, la organización de un evento de esta magnitud refleja la voluntad de las administraciones locales y nacionales de potenciar el deporte como instrumento de proyección internacional. La colaboración entre diferentes niveles de gobierno y entidades deportivas evidencia una estrategia de promoción basada en la cooperación institucional y la inversión en infraestructura deportiva.
El impacto de la organización afectará también al sector turístico y económico de la isla, ya que atraerá a un gran número de visitantes y medios de comunicación, en un momento en que la recuperación del turismo en Canarias es prioritaria tras las afectaciones de la pandemia. La presencia de un evento continental de esta envergadura puede abrir nuevas oportunidades para el sector, además de fortalecer la imagen de Canarias como destino deportivo y cultural.
Mirando hacia el futuro, la celebración del Eurovolley 2028 en Las Palmas puede sentar un precedente para futuras competiciones internacionales en España. Además, refuerza el compromiso del país con el deporte femenino y la igualdad de género en el ámbito deportivo, en línea con las políticas públicas de promoción del deporte inclusivo y la participación de mujeres en competiciones de alto nivel.