• martes 04 de octubre del 2022
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Las mujeres, víctimas de las "políticas de desigualdad" en el Afganistán talibán

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MADRID, 15 Ago.

Los taliban prometieron respetar los derechos conseguidos por las mujeres tras el derrocamiento del Emirato Islámico en 2001. Un año después, está ahora claro que todos estos compromisos han caído en saco roto y ONU Mujeres acusa a los presentes mandatarios de crear "minuciosamente" unas "políticas de desigualdad" que marginan a media población.

La directiva ejecutiva de esta agencia, Sima Bahous, siente un deterioro "períodico y continuo" de los Derechos Humanos de mujeres y pequeñas, tanto en el ámbito público como aun en el privado. No hay mujeres en el gabinete talibán, donde los hombres de 'línea dura' prosigue mandando y adoptando leyes a su medida.

"Fué un año de faltas de respeto crecientes sobre el derecho (de las mujeres) a vivir sus vidas como libres y también iguales, negándoles la posibilidad de ganarse la vida, entrar a atención médica y educación y huír de ocasiones de crueldad", asegura Bahous en el primer aniversario del ascenso talibán al poder.

En "solo unos meses", añade, los radicales echaron por tierra décadas de adelantos, algo que recuerdan periódicamente conjuntos de mujeres que prosiguen saliendo a la calle para reivindicar sus derechos pese a las amenazas de los presentes mandatarios. El sábado, los talibán desperdigaron en Kabul una queja con unas 40 mujeres, según la BBC.

Las mujeres han sufrido retrocesos en el ámbito laboral, pero asimismo en la educación, hasta el punto de que Afganistán es, hoy, el único país de todo el mundo que impide el ingreso a las pequeñas a la educación secundaria. Unos 3,4 millones de pequeñas y jovenes están fuera del sistema educativo, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Mariya, de 16 años, reclama en afirmaciones a UNICEF su "derecho" a regresar a clase y terminar los tres años que le quedan en secundaria. "Ciertas de mis amigas y compañeras de clase padecen depresión", cuenta esta joven, que admite que con los talibán la diferencia entre géneros ha incrementado.

Los talibán asimismo han emitido órdenes que fuerzan a las mujeres a cubrirse la cara públicamente o a desplazarse siempre y en todo momento bajo la supervisión de un 'guardián' varón, lo que de puertas para dentro puede traducirse en una mayor situación de crueldad y en la incapacidad de las víctimas de crueldad de género para soliciar asistencia.

Naciones Unidas se teme que esto derive asimismo en un incremento de los matrimonios forzados, en un contexto en el que la proporción de pequeñas que se casan antes de cumplir los 18 años ahora ronda el 28 por ciento.

"Debemos proseguir levantando las voces de las mujeres y pequeñas afganas que luchan cada día por sus derechos. Su pelea es nuestra pelea. Lo que les ocurra es compromiso global", demanda Bahous, que emplaza a los talibán a estimar la marginación de las mujeres como un "autosabotaje" nacional.

Sin la plena participación de las mujeres, informa, "hay escasas ocasiones de conseguir una paz perdurable, la seguridad y el avance económico", en un contexto en el que mucho más de 24 millones de afganos precisan asistencia humanitaria. La de Afganistán se considera entre las mayores crisis de todo el planeta.