La UE advierte a Turquía que sin reformas democráticas no avanzará en su adhesión
El Parlamento Europeo ha confirmado que Turquía no progresará en su proceso de adhesión a la Unión Europea si no impulsa reformas democráticas sustanciales. El proceso está bloqueado desde 2018, en medio de una creciente represión de la oposición y restricciones a libertades fundamentales.
La Eurocámara subraya que pese a las declaraciones del gobierno turco en favor de la integración, persisten deficiencias en áreas clave como el Estado de derecho, derechos humanos y libertad de prensa. La independencia judicial, la protección a periodistas y la eliminación de juicios políticos continúan siendo demandas urgentes.
En un contexto donde la ampliación de la UE vuelve a cobrar protagonismo, los eurodiputados advierten que la falta de reformas está frenando el potencial de Turquía como socio estratégico. La relación con la UE permanece estancada, aunque Ankara mantiene su importancia geopolítica por su influencia en regiones como el Mar Negro, el Cáucaso y Oriente Próximo.
El informe también señala que, aunque no hay avances en la adhesión, existe la oportunidad de reforzar otros ámbitos de cooperación bilateral. La modernización de la unión aduanera y la liberalización de visados son áreas en las que se podría avanzar si Turquía cumple con los estándares democráticos.
Desde una perspectiva política más amplia, la Eurocámara llama a una postura más firme de la Unión y sus Estados miembros frente a la situación en Turquía. La cooperación en seguridad regional y el apoyo a la sociedad civil turca son considerados aspectos estratégicos para la estabilidad y seguridad europea.
En el futuro, la relación de la UE con Turquía dependerá de la voluntad del gobierno turco para implementar reformas democráticas profundas. La recuperación del proceso de adhesión parece lejana, pero la cooperación en otros ámbitos podría continuar fortaleciendo los lazos entre ambas partes.