La Audiencia Nacional cita a 'Anboto' y otros exlíderes de ETA por el atentado de Santa Pola en 2002.
El sistema judicial español ha dado un paso significativo al decidir que varios exmiembros de la organización terrorista ETA, incluidos Ainhoa Mújica, conocida como 'Olga'; Juan Antonio Olarra; María Soledad Ipaguirra, también conocida como 'Anboto'; y Félix Ignacio Esparza, serán interrogados como investigados en relación al atentado que se llevó a cabo en la casa-cuartel de Santa Pola, Alicante, en el año 2002.
La noticia fue anunciada por el juez Antonio Piña, quien preside la Plaza 6 del Tribunal Central de Instancia, en una providencia a la que ha tenido acceso Europa Press. Se ha indicado que se establecerá una fecha para que estos exetarras presten declaración, en una causa que busca esclarecer la brutal agresión que resultó en la muerte de una niña de seis años y un hombre de 57 años.
Esta decisión responde a lo solicitado por la acusación, que incluye entidades como la Asociación de Víctimas del Terrorismo y Dignidad y Justicia, quienes han sido constantes en su lucha por la justicia ante los crímenes de terrorismo.
Curiosamente, María Soledad Ipaguirra, alias 'Anboto', acaba de salir de prisión tras serle otorgado un régimen de semilibertad. Esta situación ha sido denunciada por Dignidad y Justicia, quienes señalan que este tipo de decisiones es una nueva traición a las víctimas del terrorismo.
Recordemos que en 2024, el juez Manuel García Castellón ya procesó a otros exdirigentes de ETA en relación con estos mismos acontecimientos, marcando un precedente en la búsqueda de la justicia por estos crímenes horrendos.
La investigación está centrada en la responsabilidad de los líderes de ETA en el atentado ocurrido el 4 de agosto de 2002, en el que fueron asesinados Silvia Martínez y Cecilio Gallego. Según el magistrado, el estudio minucioso del funcionamiento de la banda indica que la decisión de llevar a cabo el ataque fue tomada por su estructura directiva.
El juez Piña destaca que este atentado se concibió como una medida de presión para contrarrestar el proceso de ilegalización de Batasuna, que se estaba desarrollando antes del ataque, lo que demuestra la conexión entre el terrorismo y las políticas del momento.
En 2012, la Audiencia Nacional ya había condenado a los etarras Andoni Otegi Eraso, conocido como 'Iosu', y Óscar Celarain Ortiz, apodado 'Peio', a 843 años de prisión, al considerarlos los autores materiales del atentado. Ahora, el magistrado Piña se centra en determinar quiénes fueron los responsables intelectuales de este atroz crimen.