Jon Sistiaga destaca que ETA fue derrotada hace 15 años y critica su uso político actual
El documental 'Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo', que Netflix estrenará el 10 de julio, analiza el secuestro y asesinato del concejal del Partido Popular en Ermua en 1997, atribuido a ETA. Los creadores enfatizan que ETA dejó de existir hace 15 años y advierten sobre la manipulación política que aún mantiene vivo su recuerdo.
Desde el contexto político, la banda terrorista ETA fue sometida a una estrategia policial, judicial y social que culminó con su disolución en 2011. Sin embargo, algunos actores políticos siguen utilizando su memoria como arma discursiva, lo que para muchos expertos y víctimas representa una falta de respeto a quienes sufrieron la violencia y a la historia reciente de España.
El director del documental, Jon Sistiaga, sostiene que alimentar la narrativa de ETA como una amenaza activa carece de ética y distorsiona la realidad. La postura coincide con la de Juanjo López, quien recalca que la existencia del terrorismo fue combatida con éxito y que su uso hoy en día en debates políticos es una forma de manipulación que perjudica el reconocimiento de los esfuerzos realizados y el sufrimiento de las víctimas.
Este enfoque tiene implicaciones en el debate político y en la memoria histórica del país. La gestión del terrorismo y la manera en que se recuerda a ETA están en el centro de una discusión que afecta a la cohesión social y a la percepción de la historia reciente. La participación del rey en el documental, que busca contextualizar la lucha contra ETA, refuerza la importancia de mantener una visión basada en hechos y respeto a las víctimas.
De cara al futuro, la intención de los realizadores es que la obra sirva como herramienta educativa y de reflexión para las nuevas generaciones, especialmente en centros educativos donde aún no se ha abordado profundamente el terrorismo de ETA. La estrategia apunta a que el documental contribuya a una memoria más veraz y menos manipulada, en un momento en que la política española sigue enfrentando las secuelas de un pasado que aún no se ha cerrado por completo.