Israel reabre Ganim en Cisjordania tras 20 años de cierre oficial
Las autoridades israelíes han reabierto el asentamiento de Ganim en Cisjordania, en el norte de la región, después de dos décadas de cierre. La reapertura ocurrió el jueves, en un contexto de expansión de asentamientos en territorios ocupados y tras la aprobación de una legislación en febrero de 2023 que facilita su restablecimiento.
Ganim fue evacuado en 2005 como parte del plan de retiro parcial impulsado por el entonces primer ministro Ariel Sharon. Desde entonces, su reapertura marca un cambio en la política de asentamientos israelíes, en un momento de creciente tensión en la zona y de rechazo internacional. La decisión ha sido celebrada por figuras políticas vinculadas a la derecha, que ven en ella una reivindicación de derechos históricos y territoriales.
Este acto refleja una estrategia de expansión territorial en Cisjordania, en línea con la política del actual gobierno israelí. La apertura del asentamiento coincide con la inauguración de otros proyectos en la zona, como la creación del nuevo enclave de Emek Dotan, en terrenos de la cercana ciudad palestina de Arraba. Estas acciones aumentan la tensión en la región y dificultan las perspectivas de negociaciones de paz.
Desde la comunidad internacional, organizaciones como Naciones Unidas y la Unión Europea consideran ilegales estas actividades según el Derecho Internacional. La ONU mantiene una lista que incluye a más de 150 empresas vinculadas con la actividad en los asentamientos, que consideran una obstrucción a una solución de paz duradera y justa.
El contexto actual evidencia la polarización en Israel respecto a la política de asentamientos. La decisión de reabrir Ganim refleja la prioridad del gobierno en fortalecer la presencia en territorios ocupados, en un escenario donde las negociaciones con Palestina permanecen estancadas. La comunidad internacional continúa llamando a un cese de estas actividades para abrir caminos hacia una solución política viable.
El futuro de Ganim y otros asentamientos evoca un escenario donde las tensiones en Cisjordania podrían persistir o agravarse, influyendo en el proceso de paz y en la estabilidad regional. La decisión de Israel puede marcar un precedente para futuras acciones en territorios ocupados, en un contexto de creciente militarización y de cambios políticos internos.