Israel anuncia un aumento en sus acciones militares contra Irán, incluyendo la eliminación de líderes clave.
En una declaración reciente, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anticipó una escalada en las operaciones militares israelíes contra Irán. Este anuncio se produce en el contexto de una ofensiva que comenzó el 28 de febrero, respaldo de Estados Unidos, apuntando a una serie de instalaciones estratégicas en el país persa.
Katz afirmó que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) intensificarán sus acciones contra objetivos militares y de seguridad en Irán. Aseguró que el gobierno israelí ha enviado un mensaje claro al régimen iraní: cualquier ataque con misiles destinado a la población civil sería respondido con contundencia. "Hemos advertido al régimen terrorista iraní y, a pesar de nuestras señales, continúan atacando", explicó el ministro.
El ministro añadió que la respuesta de las FDI incluirá un enfoque más amplio que abarque nuevas metas y zonas que facilitan la fabricación y operación de armas destinadas a los ciudadanos israelíes. Reiteró que Israel continuará con operaciones dirigidas a eliminar a los líderes y comandantes de este régimen, así como a desmantelar sus capacidades estratégicas.
Katz fue enfático en que las autoridades iraníes enfrentarán repercusiones severas por su participación en lo que él calificó como "crímenes de guerra" en Israel. "Nuestra formidable presencia en el frente interno y en las FDI nos permitirá continuar las operaciones en Irán con todas nuestras fuerzas hasta cumplir con los objetivos establecidos", concluyó en un comunicado de su oficina.
Por su parte, Irán ha reportado un alto costo humano, con más de 1,500 muertos a causa de la ofensiva israelí y estadounidense, entre ellos figuras prominentes como el ayatolá Alí Jamenei y otros altos funcionarios de defensa y seguridad. Esta escalada militar ha coincidido con negociaciones en curso entre Estados Unidos e Irán, destinadas a establecer un nuevo acuerdo nuclear, lo que ha motivado a Teherán a llevar a cabo ataques contra objetivos israelíes y estadounidenses en la región de Oriente Próximo.