Irán condiciona su respuesta a la oferta de EE.UU. para culminar el conflicto.
En un importante desarrollo diplomático, el gobierno de Irán ha presentado su respuesta a la reciente propuesta de los Estados Unidos, dirigida a detener la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos en la región. Este documento, recibido oficialmente el 26 de marzo, subraya la exigencia de Teherán de establecer "condiciones de no repetición" que se extiendan a todos los frentes de conflicto, involucrando también a Líbano e Irak.
La agencia de noticias Tasnim ha informado que el mensaje firmado por las autoridades iraníes fue entregado por mediadores en la pasada noche, con Pakistán confirmando su papel como intermediario. Según estas fuentes, Irán está a la espera de una respuesta por parte de Estados Unidos sobre la propuesta, que incluye un total de 15 puntos.
Entre las exigencias que Teherán ha puesto sobre la mesa se encuentran el cese del terrorismo, el establecimiento de condiciones que garanticen que la guerra no se repita, así como el pago de indemnizaciones y la determinación de responsabilidades. Además, insisten en que la resolución del conflicto debe aplicarse a todos los grupos de resistencia en la región que han estado involucrados en este enfrentamiento.
Adicionalmente, Irán ha señalado que las acciones recientes en el estrecho de Ormuz, donde han limitado la navegación en respuesta a las agresiones, son un ejercicio de su "derecho legal y natural". Este enfoque defensivo se presenta en un contexto de creciente tensión en la región.
Por otro lado, las fuentes iraníes han expresado desconfianza hacia las declaraciones de Estados Unidos acerca de su disposición para negociar, calificándolas como un intento de "engaño" destinado a proyectar una imagen de pacifismo, mantener a raya los precios del petróleo y preparar nuevas acciones agresivas en el sur de Irán mediante una posible invasión terrestre.
En este sentido, se ha subrayado que las ofensivas de Israel en junio de 2025 y febrero de 2026 tuvieron lugar en medio de conversaciones indirectas sobre un nuevo acuerdo nuclear, lo que lleva a muchos a sospechar que Washington busca establecer fundamentos para proseguir con su agenda bajo la fachada de negociaciones.
En una reciente declaración, el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, confirmó la existencia de estas conversaciones indirectas con la mediación de Islamabad, explicando que Estados Unidos ha compartido un conjunto de 15 puntos que están bajo consideración por parte de Irán.
Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado su tono amenazante hacia Irán, haciendo hincapié en los mensajes contradictorios que, según él, emanan de Teherán, y exhortando a las autoridades iraníes a comprometerse con seriedad antes de que sea demasiado tarde. Criticó además la aparente dualidad de los negociadores iraníes, quienes, aunque piden un acuerdo, afirman estar "examinando" la propuesta estadounidense.
Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha rechazado la idea de que se estén llevando a cabo negociaciones formales con Estados Unidos, aunque admitió que se han recibido ciertos "mensajes". Sin embargo, enfatizó que estos no constituyen negociaciones reales, haciendo eco de la percepción en Teherán de que la propuesta de 15 puntos es desmesurada.
Finalmente, en el contexto de este conflicto, Irán ha reportado más de 1,500 bajas en su último balance, entre ellas figuras de alto perfil como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, así como otros altos mandos del gobierno y las Fuerzas Armadas, lo que resalta la severidad de la situación actual.