MADRID, 4 de febrero.
Recientes datos de Eurostat indican que la inflación interanual en la eurozona experimentó una notable desaceleración, situándose en un 1,7% durante el mes de enero. Este descenso de tres décimas respecto al ajustado 2% de diciembre de 2025 es un indicativo de que la economía europea se aleja de las tensiones inflacionarias, y queda por debajo del objetivo del Banco Central Europeo (BCE), que se establece en un 2% a medio plazo.
La oficina estadística europea atribuye esta disminución a una significativa reducción del 4,1% en los precios de la energía, contrastando con el descenso más moderado del 1,9% registrado en diciembre. Sin embargo, los precios de los alimentos frescos han mostrado un incremento del 4,4%, superando el 3,5% observado en el mes anterior.
Por otra parte, el aumento de los bienes industriales no energéticos fue del 0,4% interanual, lo que representa un leve incremento, mientras que el sector de servicios vio un alza del 3,2%, en comparación con el 3,4% del mes anterior.
Si se excluyen los efectos de la energía, la inflación en la eurozona se reduce a un 2,3% en enero de 2026, con la tasa subyacente que se refiere a precios que no incluyen energía, alimentos, alcohol y tabaco, declinando a un 2,2% desde el 2,3% en diciembre.
En el contexto español, la tasa de inflación armonizada también ha mostrado signos de alivio, cayendo al 2,5% interanual en enero, lo que representa una disminución desde el 3% en diciembre de 2025. Este cambio ha contribuido a cerrar el diferencial de precios en relación a la eurozona, ahora situado en ocho décimas.
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