INE reporta un crecimiento del PIB del 2,8% en 2025, con un impulso del 0,8% en el trimestre final.
En un reciente informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), se ha revelado que la economía española experimentó un crecimiento del 2,8% durante el año 2025, una cifra que es siete décimas inferior a la registrada en 2024. Este crecimiento incluyó una aceleración en el último trimestre del año, alcanzando un significativo 0,8%, que representa la tasa más alta para ese periodo en particular. Los datos difundidos este jueves coinciden con los adelantos publicados a finales de enero.
La demanda interna se erigió como el motor fundamental del crecimiento económico, aportando 3,6 puntos al índice de 2,8%. Este dato es tres décimas superior al crecimiento del año anterior. Sin embargo, la contribución de la demanda externa fue negativa, restando siete décimas, un descenso notable en comparación con el año previo.
En lo que respecta al crecimiento trimestral del PIB en el último cuarto de 2025, este fue impulsado en su totalidad por la demanda interna, lo que añadió nueve décimas al crecimiento. En contraste, el sector exterior tuvo un impacto negativo, restando una décima. A pesar de que el gasto en consumo aumentó, la tasa de crecimiento fue menor en este trimestre que en el anterior, mientras que la inversión mostró un notable aumento al alcanzar un 2,4%.
El Ministerio de Economía ha celebrado la tasa trimestral del 0,8% alcanzada en el último cuarto de 2025, considerándola "la más alta de todo el ejercicio", lo que establece un sólido punto de partida de un 1,1% para el año 2026. Este desempeño se interpreta como un signo positivo para el futuro económico de España.
Asimismo, la dependencia de Carlos Cuerpo ha enfatizado que el crecimiento del 2,8% registrado en 2025 reafirma la posición de España como líder entre las economías avanzadas por segundo año consecutivo, con un desempeño que duplica el de la eurozona. Este hecho es motivo de orgullo para la nación, que continúa demostrando su capacidad de crecimiento sostenido.
En cuanto a la solidez de este crecimiento, el Ministerio ha destacado que el consumo de los hogares creció un 3,3% en 2025, apoyado en la creación de empleo y una mejora en el poder adquisitivo de las familias. La inversión también ha mostrado un dinamismo notable, con un crecimiento del 5,8% en la formación bruta de capital fijo, destacando la inversión en construcción (+5,2%) y en bienes de equipo (+7,4%).
Adicionalmente, el Ministerio ha señalado otros indicadores importantes: las exportaciones de servicios no turísticos subieron un 11,1% en 2025, reflejando la modernización continua del tejido productivo en España. Además, la productividad por hora trabajada aumentó un 0,7%, evidenciando un ciclo de crecimiento sin precedentes en el que la creación de empleo se acompaña de incrementos en la eficiencia, señal de la transformación moderna de la economía local.
Por último, el PIB a precios corrientes se estableció en 1.687.152 millones de euros en 2025, lo que representa un aumento del 5,8% respecto al año 2024. El INE también indicó que el crecimiento interanual del PIB en el cuarto trimestre fue del 2,7%, una décima más de lo anticipado a finales de enero, manteniendo una tendencia similar a la del trimestre anterior. La demanda nacional fue responsable de 3,5 puntos de este crecimiento interanual, mientras que la demanda externa restó ocho décimas.
El gasto en consumo final vio una ligera aceleración, creciendo un 3% interanual, con un aumento del 3,1% en el consumo de los hogares, cifra comparable a la del trimestre previo. Por el contrario, el gasto público también aceleró una décima, alcanzando el 2,5%, mientras que la inversión redujo su tasa de crecimiento en 1,2 puntos, quedando en un 6,4%.