Crónica España.

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"Incremento del 31% en accidentes viales en España y 92% en Madrid durante la nevada, revela RACE."

En Madrid, el 29 de enero, la llegada de la borrasca 'Kristin' ha tenido repercusiones significativas en la seguridad vial. El número de incidencias en carreteras se incrementó en un 31% en comparación con el miércoles de la semana anterior, y en un alarmante 92% en la Comunidad de Madrid.

Estos datos, obtenidos del Real Automóvil Club de España (RACE), evidencian el impacto directo de esta tormenta sobre la siniestralidad en la red viaria. Este aumento de percances pone de manifiesto cómo las condiciones meteorológicas pueden afectar la seguridad de los usuarios de la carretera.

Las principales causas de estos incidentes se relacionan con la pérdida de adherencia de los vehículos, salidas de la vía, colisiones por alcance en tránsitos densos, así como dificultades de tracción en pendientes, particularmente en zonas urbanas y carreteras secundarias que han sido severamente afectadas por la nieve y el hielo.

Particularmente en la Comunidad de Madrid, el impacto ha sido notable, registrándose un aumento del 92% en los expedientes de accidentes en carretera en comparación con el mismo día de la semana anterior. Esto indica que el fenómeno ha tenido un efecto directo en la seguridad en esta región.

La intensidad de la nevada durante las primeras horas del día, combinada con los momentos de mayor movilidad, ha contribuido a este notable aumento, especialmente en las vías de circunvalación y accesos a la capital, donde la visibilidad reducida y el acumulamiento de nieve han incrementado el riesgo de colisiones.

Para enfrentar situaciones adversas como la originada por 'Kristin', el RACE ha adaptado sus recursos y reforzado la coordinación operativa. Esto se hace especialmente en momentos de alta demanda relacionada con condiciones meteorológicas desfavorables.

El uso de sistemas de supervisión y análisis de datos en tiempo real permite al RACE identificar el tipo de incidencias que se presentan, priorizar aquellas con mayor riesgo y gestionar la respuesta de manera eficiente.

Este seguimiento constante es crucial para manejar los aumentos repentinos en la siniestralidad, provocados por fenómenos como nevadas, hielo o problemas de visibilidad baja.