Hungría refuerza la seguridad de Paks ante la sequía mediante hundimiento de barcazas
Hungría ha hundido dos grandes barcazas en el Danubio para evitar un posible apagón en su única central nuclear, Paks. La operación se realiza en un contexto de sequía prolongada y olas de calor que reducen el nivel del río.
El nivel del Danubio ha descendido aproximadamente 14 a 15 centímetros en semanas, poniendo en riesgo la refrigeración de la planta. La frontera crítica está en los nueve centímetros, por debajo de los cuales las turbinas deben ser apagadas por seguridad.
La medida, considerada extrema, busca mantener el caudal necesario para la refrigeración y asegurar la continuidad en la generación eléctrica del país. Se ha reforzado con la apertura de una esclusa adicional, permitiendo verter más agua en el río.
Este esfuerzo refleja la vulnerabilidad de Hungría ante las condiciones meteorológicas extremas y su dependencia de la central nuclear para su suministro eléctrico. La respuesta gubernamental muestra una estrategia de emergencia ante la posible pérdida de capacidad de generación.
La situación en Paks evidencia los desafíos de la gestión hídrica en la región y la creciente presión sobre infraestructuras críticas. La previsión de lluvias en Austria para el jueves podría aliviar momentáneamente la crisis, aunque la sequía persiste.
El caso subraya la necesidad de políticas a largo plazo para afrontar el cambio climático y proteger recursos esenciales, como el agua, en un contexto de aumento de eventos climáticos extremos en Europa.