• martes 04 de octubre del 2022
728 x 90

Hospitalizados cinco pasajeros del tren perjudicado por el incendio de Bejís con quemaduras y otro por fractura

img

VALÈNCIA, 17 Ago.

Cinco mujeres y un hombre continúan ingresados en el hospital La Fe y el General de València tras padecer quemaduras de diferente cuenta y una fractura en el hecho de un tren de Renfe que cubría el camino entre la ciudad más importante del Túria y Zaragoza y que debió interrumpir su marcha frente a la cercanía del incendio de Bejís (Castellón). Además, fueron dados de alta un varón de 56 años en Sagunt y un niño de 4 años en el Clínico.

Los heridos que continúan ingresados en La Fe son cinco personas por quemaduras: tres mujeres de 62, 43 y 24 años con pronóstico grave; una joven de 15 años con pronóstico moderado y un hombre de 48 del mismo modo con pronóstico moderado, según los datos otorgados por la Conselleria de Sanidad que dirige Miguel Mínguez.

La mujer de 62 años fue trasladada, de la misma la joven de 15, de manera directa desde Caudiel a La Fe, al paso que el resto de los heridos en este centro llegaron remitidos desde el Clínico y Hospital de Sagunt. En el General de València está ingresada una mujer de 30 años que muestra fractura de tobillo.

Miguel Mínguez ha visitado este miércoles el Hospital La Fe de València para entender el estado de la gente lesiones en el hecho ferroviario a raíz del incendio forestal en Bejís. A continuación se ha reunido con el 'president' de la Generalitat, Ximo Puig, para trasladarle la información la evolución de personas atendidas.

Unas once personas precisaron este miércoles de asistencia tras ser heridos al irse de asustados los furgones del tren en el momento en que el convoy había detenido su marcha entre Masadas Blancas y Barracas para regresar a Caudiel frente a la cercanía del fuego de Bejís.

Los traslados a centros de salud se hicieron en helicóptero medicalizado, SAMU y en TNA a un hospital de campaña que se ha habilitó en Jérica.

Según detallaron fuentes de Renfe, en el momento en que el tren detuvo la marcha por la cercanía del fuego y con la intención de regresar a Caudiel, entre el instante de la parada y el retroceso, ciertos pasajeros, asustados, eligieron dejar el convoy y salieron de sus furgones, a los que volvieron a ingresar al verse "rodeados" por la cercanía del fuego. Las mismas fuentes afirman que ciertos rompieron las ventanas para salir.

La maquinista solicitó a los pasajeros que no bajaran del tren y se cambió con velocidad a la cabina posterior para realizar el retroceso a Caudiel, lo que evitó que se registrasen mucho más daños personales, puesto que los usuarios que continuaron en el interior no han resultado heridos, han detallado exactamente las mismas fuentes.