Crónica España.

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Hija de Alice Munro acusa a la Premio Nobel de ignorar abusos sexuales cometidos por su padrastro

Hija de Alice Munro acusa a la Premio Nobel de ignorar abusos sexuales cometidos por su padrastro

En una revelación impactante, Andrea Robin Skinner, hija de la reconocida escritora canadiense Alice Munro, ha denunciado públicamente que su padrastro, Gerald Fremlin, abusó sexualmente de ella a la temprana edad de nueve años, mientras él contaba con 50. Skinner ha compartido que los abusos comenzaron en 1976 y que finalmente denunció a su padrastro en 2005, cuando este ya tenía 81 años, resultando en una sentencia de dos años en libertad condicional para él.

La valiente Skinner ha expresado su dolor al revelar que su madre, Alice Munro, fue consciente de los abusos que su esposo perpetraba y aún así decidió permanecer a su lado hasta su fallecimiento. Según Skinner, la fama de su madre contribuyó a mantener el silencio en torno a estos acontecimientos traumáticos.

Detalles estremecedores de los abusos salen a la luz, con Skinner recordando cómo Fremlin se metía en su cama durante la noche y la agredía sexualmente, dejando secuelas físicas y emocionales en la víctima. Además, compartió que el padrastro solicitó jugar a juegos inapropiados y se comportaba de manera lasciva en su presencia, generando un ambiente de intimidación y manipulación.

El sufrimiento de Skinner a raíz de estos abusos se ha manifestado a lo largo de los años a través de problemas de salud mental y física, incluyendo bulimia, insomnio y migrañas crónicas. A pesar de buscar apoyo en su madre, Alice Munro, esta reaccionó de forma insensible y pareció culpar a su hija, lo que llevó a Skinner a distanciarse de ella y cortar todo contacto.

A pesar de las revelaciones, Alice Munro continuó viviendo con Fremlin hasta su muerte, dejando a Skinner con sentimientos de abandono y traición. La cultura de misoginia en la que estaba inmersa contribuyó a que Skinner sintiera que sus propias necesidades debían ser negadas en favor de mantener una imagen pública complaciente.

El relato de Skinner es una llamada de atención sobre el silenciamiento de los niños que sufren abusos, incluso cuando la verdad es conocida por personas influyentes. Skinner concluye expresando su profundo dolor por nunca haber logrado reconciliarse con su madre y señalando que la fama de esta permitió que el secreto se extendiera más allá de su familia.