MADRID, 28 de noviembre.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha lanzado una seria advertencia tras la identificación de dos nuevos casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes localizados en Bellaterra, Barcelona. Estas circunstancias han llevado a las autoridades a implementar "medidas drásticas" en la zona afectada, con el objetivo de contener la propagación de esta enfermedad, que podría tener un fuerte efecto negativo en las exportaciones de carne de cerdo de España.
Los dos casos, verificados por el Laboratorio Central de Veterinaria ubicado en Algete, Madrid, marcan la primera aparición de la PPA en el país desde noviembre de 1994, lo que revela la gravedad de la situación actual.
Emilio García Muro, director general de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, ha informado que, tras una reunión urgente de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (Rasve), se ha activado el protocolo de respuesta contra la PPA y se ha puesto al tanto a la Comisión Europea sobre los avances en esta problemática.
según García Muro, la erradicación del virus en el territorio español podría llevar al menos un año. Ha enfatizado que, con el fin de frenar la expansión, se instaurarán "medidas muy duras y draconianas" en la región donde se ha producido el brote.
Los servicios veterinarios nacionales reportaron el hallazgo de dos cadáveres de jabalí silvestre, situados a aproximadamente un kilómetro de distancia entre sí, en las cercanías del campus de la Universidad Autónoma de Barcelona. Para abordar esta problemática, se establecerá una zona perimetrada de 20 kilómetros alrededor del área afectada, incluyendo un vallado físico para evitar que los jabalíes se dispersen.
Las autoridades han declarado que se evitará cualquier tipo de caza o molestia a los jabalíes en la zona restringida. Asimismo, se procederá a la búsqueda activa de cadáveres y se impondrán restricciones severas a las explotaciones ganaderas afectadas, que suman alrededor de 39. Estos centros estarán bajo estricta vigilancia, y sus animales no podrán ser trasladados.
Afuera de esta área de 20 kilómetros, los movimientos de animales serán más flexibles. Esto significa que una granja ubicada a 25 kilómetros de los focos de infección puede operar normalmente. Sin embargo, dentro del perímetro, las restricciones serán significativas y se intensificará la supervisión tanto de jabalíes como de animales domésticos.
García Muro ha aclarado que la peste porcina africana no afecta a la salud humana, lo cual es una buena noticia, ya que no puede transmitirse a las personas ni a través del contacto con los animales ni por el consumo de productos derivados de ellos. Aun así, la situación tiene un "enorme impacto económico" en el sector porcino.
A pesar de no haber vacunas disponibles y de la complejidad del virus para desarrollar una solución efectiva, el director general recordó que España había estado libre de PPA desde 1995. La enfermedad ha estado presente en la Unión Europea desde su entrada en los países bálticos y Polonia, provenientes de Rusia en 2014, afectando a un total de 13 naciones, entre ellas Italia y Alemania.
Este brote podría tener serias consecuencias para la industria del porcino, ya que impactará las exportaciones. El Gobierno español ha aclarado que la notificación de un brote obliga a deshabilitar automáticamente la emisión de aproximadamente 400 certificados necesarios para exportar a los 120 países que reciben porcino español. Sin embargo, esto variará según cada país y la naturaleza de los certificados.
Japón, conocido por sus estrictas políticas comerciales, ha cerrado sus puertas a los productos españoles, iniciando un "proceso de negociación" similar al que ha llevado a cabo México. Por otro lado, países como Estados Unidos han expresado su disposición a aceptar la regionalización, permitiendo un enfoque más flexible hacia la restricción.
A pesar de los desafíos, García Muro ha destacado que el mercado europeo permanece accesible. Dentro del perímetro controlado de 20 kilómetros comunicados a la CE, no hay mataderos, lo que asegura que los productos derivados de la carne puedan circular sin restricciones en toda la Unión Europea.
En lo que respecta a China, uno de los principales importadores de carne porcina española, el país también ha sido informado acerca de estos casos positivos, resultando en la suspensión de los certificados necesarios. "Las autoridades chinas están actualmente revisando la situación", indicó García Muro, quien añadió que el flujo de información sigue siendo esencial para reactivar este comercio.
La importancia de China en este ámbito no puede subestimarse, pues el año anterior, España exportó cerca de 540.000 toneladas de carne de cerdo a dicho país, generando ingresos que ascendieron a aproximadamente 1.000 millones de euros.
De esta manera, el director general hizo un llamado a la "prudencia" en la gestión de esta crisis, adelantando que, si se activa el protocolo de regionalización, algunas partes de la carne de la provincia de Barcelona no podrán ser exportadas a China, mientras las provincias catalanas y españolas restantes no enfrentarían las mismas restricciones.
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