Crónica España.

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Gobierno belga alcanza pacto presupuestario en medio de Protestas por recortes de tres días.

Gobierno belga alcanza pacto presupuestario en medio de Protestas por recortes de tres días.

BRUSELAS, 24 de noviembre.

Esta madrugada, el Gobierno de coalición de Bélgica ha conseguido un acuerdo crucial en torno a un conjunto de reformas y recortes destinados a alcanzar un ahorro de 9.200 millones de euros para el año 2029. Este pacto se produce en un momento crítico, ya que el primer ministro, Bart de Wever, de ideología ultranacionalista, había amenazado con dimitir si no se lograba un acuerdo sobre el presupuesto antes de que concluyera el año.

Este acuerdo se ha forjado justo cuando se desatan tres días de protestas y paros en el país, que culminarán el miércoles con una huelga general que se anticipa traerá la cancelación de todos los vuelos desde los aeropuertos de Bruselas y Charleroi. Cabe recordar que en octubre, alrededor de 120.000 personas ya salieron a las calles para manifestarse en contra de los recortes a los servicios sociales propuestos por el gobierno.

El ejecutivo, conocido como "Arizona" por los colores que representan a los cinco partidos que lo conforman, había mantenido en suspenso varias reformas importantes debido a la falta de consenso, incluyendo la flexibilización del mercado laboral y la reforma del sistema de pensiones.

Tras casi 20 horas de negociaciones que comenzaron el domingo con una nueva propuesta de De Wever, finalmente se ha logrado el acuerdo. "No diría que fue un proceso sencillo, pero lo hemos conseguido. Estoy, si no aliviado, al menos satisfecho de que el equipo de negociación haya evitado el simplismo y haya rechazado las soluciones fáciles", comentó De Wever tras el anuncio del acuerdo, añadiendo que se trata de un "presupuesto sólido".

Las primeras informaciones indican que, entre los aspectos destacados del acuerdo, se ha decidido evitar un aumento generalizado del IVA, implementándose en su lugar incrementos específicos en ciertos productos como el alojamiento turístico y los pesticidas, mientras que las tasas para las bebidas no alcohólicas se reducirán. Además, se prevé un aumento de impuestos especiales sobre el gas natural residencial, aunque la electricidad verá una reducción en sus tasas.

Se introducirá también una tasa de dos euros sobre los pequeños paquetes de compras que lleguen de fuera de la Unión Europea, una medida que busca gravar a plataformas de comercio electrónico de bajo costo como Temu y Shein, siguiendo una propuesta de la Comisión Europea para toda la UE.

El acuerdo incluye la creación de una Fiscalía especializada en la lucha contra el fraude fiscal y una reforma fiscal que comenzará a implementarse de manera gradual a partir de 2026, en un período de dos años.

A diferencia de lo que se temía, no habrá una congelación general de salarios; estos serán indexados anualmente, aunque en 2026 y 2028 se detendrán las actualizaciones para aquellos salarios que superen los 4.000 euros brutos. En contraste, los sueldos de los diputados y ministros sí serán congelados durante toda la legislatura, tal como ha revelado Maxime Prévot, viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores.

El gobierno de De Wever cuenta con el respaldo no solo de su propio partido, N-VA, sino también de los socialistas flamencos (Vooruit), los democristianos de Flandes (CD&V) y de Valonia (Les Engagés), así como los liberales francófonos (MR).

Mientras tanto, Bélgica enfrenta una semana marcada por las movilizaciones, que comienzan hoy con paros en el transporte público, ya reportando un impacto significativo. Este martes, los servicios públicos, entre ellos escuelas y hospitales, también se verán afectados, culminando el miércoles con una huelga general que podría conllevar la cancelación de vuelos tanto de salida como parte de los de llegada en los principales aeropuertos del país.

Adicionalmente, la red ferroviaria nacional ha advertido sobre posibles perturbaciones, ya que el personal seguirá la convocatoria de paros a lo largo de estos tres días de protestas. Tanto docentes como estudiantes universitarios también han manifestado su intención de participar en las paralizaciones.