Forvia incrementa sus pérdidas a 2.100 millones de euros en 2025 debido a la reestructuración empresarial.
La firma Forvia, proveedor europeo en el sector automotriz, ha enfrentado un duro revés financiero al reportar pérdidas de 2.100 millones de euros durante el año 2025. Esta cifra contrasta notablemente con los 185 millones de euros de pérdidas del ejercicio anterior, evidenciando el impacto de gastos excepcionales no relacionados con efectivo asociados a la reestructuración de la empresa.
En un comunicado divulgado el martes, la empresa anunció que sus ingresos decrecieron en un 3% respecto al año anterior, alcanzando algo más de 26.150 millones de euros. Cabe destacar que el incremento de ventas en el mercado chino, que alcanzó un 10,2%, logró mitigar las caídas registradas en Europa y América del Norte, con disminuciones del 0,8% y 1,2%, respectivamente.
A pesar de las cifras desfavorables, las acciones de Forvia experimentaron un incremento superior al 5,8% en la Bolsa de París, cotizando a 13,48 euros por título. Este repunte se debió a que la compañía mantuvo sus proyecciones de facturación para el próximo año, lo que generó confianza entre los inversores.
En términos de beneficios operativos, Forvia reportó una caída hasta los 1.456 millones de euros, lo que representa un aumento del 4% en comparación con el año anterior. El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado alcanzó los 3.513 millones de euros, con un margen del 13,4%, lo que supone un incremento de un punto porcentual respecto al 2024.
El consejero delegado Martin Fischer comentó que los resultados de 2025 reflejan una mejora continua en los márgenes y un avance en el desapalancamiento, impulsados por una fuerte generación de flujo de caja. Además, subrayó que la empresa ha tomado decisiones clave para fomentar este crecimiento.
Entre las medidas adoptadas, Forvia ha decidido reorganizar su cartera y afinar su estrategia. La planeada venta de su división de Interiores, que se encuentra en etapas avanzadas de negociación, constituye un paso significativo hacia una reorientación que potenciará la capacidad de la compañía para generar valor sostenible a largo plazo. Esta transacción, al finalizarse, se espera que reduzca la deuda neta más de 1.000 millones de euros, fortaleciendo así su situación financiera.
Fischer también mencionó que las decisiones estratégicas han conllevado importantes cargos no monetarios extraordinarios en los resultados de 2025, los cuales, aunque impactan negativamente en los ingresos netos, están alineados con el objetivo de simplificar la organización y mejorar su resiliencia.
Ante este panorama, el consejo de administración ha optado por revisar su política de dividendos, decidiendo no repartir ninguno en 2026, en línea con las prioridades de desapalancamiento del grupo.
De cara al próximo año, la compañía anticipa que sus ventas se situarán entre 20.000 y 21.000 millones de euros a tipos de cambio constantes, y proyecta que su margen operativo se ubique entre el 6% y el 6,5%. Según han indicado, se espera que el entorno de producción continúe siendo volátil e incierto en 2026.
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