Feliz celebra la victoria del Real Madrid en Girona mientras el Granada, colista, mantiene la esperanza.
El pasado sábado, el Real Madrid se afianzó como el puntero en la Liga Endesa tras un emocionante enfrentamiento contra el Bàsquet Girona, logrando una victoria apretada por 93-95. Andrés Feliz emergió como el héroe del encuentro, desempeñando un papel crucial que permitió a su equipo sellar el triunfo en una jornada 24 que también trajo victorias notables de UCAM Murcia, Río Breogán y el sorprendente Coviran Granada.
La jornada comenzó con un partido en Lugo, donde el equipo local logró recuperarse de un primer cuarto desfavorable (15-26). Con un desempeño notable en los últimos minutos, el Breogán, liderado por Mihajlo Andric quien anotó 15 puntos y alcanzó 18 de valoración, le dio la vuelta al encuentro con un parcial de 29-15 en el último cuarto. Así, el Breogán mejora su balance a 10-14, mientras que el BAXI Manresa se queda con un récord de 9-15.
En la parte baja de la clasificación, el Lleida sigue en problemas después de perder ante el Granada, marcando su séptima derrota consecutiva. A pesar de que James Batemon brilló con 25 puntos y 29 de valoración, no pudo evitar que su equipo, ahora con un balance de 8-16, cayera nuevamente. Por su parte, el Coviran Granada logra una inusual victoria, mejorando su balance a 3-21.
En una actuación destacada, el UCAM Murcia se posicionó en la parte alta de la tabla con un récord de 17-7 tras superar al Bilbao Basket, que logró dominar el marcador hasta cerca del descanso. A pesar de los esfuerzos de David DeJulius y Kelan Martin, quienes anotaron 18 puntos cada uno, el equipo bilbaíno, con un balance de 14-11, sucumbió en el último cuarto.
El partido del Real Madrid en Fontajau culminó una jornada llena de emoción. Tras un sólido inicio que dejó el marcador 13-22 en el primer cuarto, el Girona se mantuvo en la contienda, llegando al descanso con esperanzas. A pesar de que el equipo local se vio 71-83 a cinco minutos del final, la fe en una remontada parecía viable. Con triples clave de Otis Livingston y Pep Busquets, el Girona presionó a los madridistas, quienes, debido a fallos en tiros libres, dejaron todo en manos de una última jugada, donde Andrés Feliz, tras una gran defensa de Théo Maledon, robó el balón decisivo que selló la victoria para el Real Madrid.