Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, intensificará sus esfuerzos en la recta final de la campaña electoral en Aragón, con el objetivo de "disminuir la dependencia de Vox" y hacer crecer la distancia entre su partido y el PSOE de cara a las elecciones del 8 de febrero, según afirman fuentes cercanas a la dirección del PP. Esta estrategia busca consolidar el apoyo del electorado hacia la candidatura de Jorge Azcón.
Durante esta última semana de campaña, el PP se centrará en la percepción de que lo relevante en las próximas elecciones no es solo quién se alza con la victoria, sino "cómo se va a gobernar", abogando por el concepto de "voto útil". La intención es que el Partido Popular obtenga suficientes escaños para evitar depender de Vox en el ámbito parlamentario, añaden las mismas fuentes.
El adelanto electoral a raíz de la imposibilidad de aprobar los presupuestos, una maniobra similar a la que realizó la presidenta extremeña María Guardiola, ha dejado al PP en una posición favorable en las encuestas, aunque éstas no garantizan una mayoría absoluta. Así, se prevé que Azcón enfrente la necesidad de formar alianzas en un Parlamento fragmentado si quiere ser reelegido como presidente de Aragón.
En las elecciones de mayo de 2023, el PP logró 28 escaños, mientras que el PSOE obtuvo 23. Vox, por su parte, consiguió siete escaños, seguido por Chunta y Aragón Existe, quienes lograron tres cada uno. Esto coloca a las formaciones en una carrera muy reñida, donde el crecimiento de Vox podría complicar aún más las negociaciones para formar gobierno.
A pesar de las adversidades, como los recientes accidentes ferroviarios que han marcado la campaña, Feijóo ha modificado su agenda para acompañar y reforzar la campaña del PP aragonés. Además, otros pesos pesados del partido, como Miguel Tellado y Ester Muñoz, también se sumarán a estos esfuerzos en los próximos días.
Feijóo tiene planeado regresar a Aragón en varias ocasiones antes del día de la votación, donde buscará, entre otras cosas, "reducir la dependencia de Vox" y consolidar al PP como la fuerza dominante sobre el PSOE. El objetivo es lograr un resultado semejante al "hundimiento" electoral del PSOE en Extremadura, que sufrió en diciembre, según declaraciones de fuentes del partido.
El PP también aprovechará esta campaña para presentar a la candidata socialista, Pilar Alegría, como una figura "débil" y "sumisa" a Pedro Sánchez, criticando la reciente propuesta de financiación autonómica que, a su juicio, perjudica a Aragón.
La táctica del PP incluye cuestionar si el PSOE optará por una "gestora" en caso de una debacle electoral, siguiendo el ejemplo de Extremadura, donde su candidatura obtuvo el peor resultado en la historia del partido en esa región.
El mensaje del PP es claro: una vez que Jorge Azcón asuma el gobierno, lo crucial es "cómo se gobernará". Se impulsará la idea de que su candidatura representa el voto útil frente a las alternativas, incluyendo a Vox y otras fuerzas políticas regionales.
Desde las filas del PP se asegura que Jorge Azcón será el próximo ganador y se subraya la importancia de brindarle un respaldo suficiente en escaños para que el gobierno de Aragón sea efectivo e independiente. La estrategia del partido también incluye críticas a la estrategia del PSOE, que, según el PP, busca desviar la atención de sus debilidades en la campaña.
El Partido Socialista, por su parte, ha sido acusado por el PP de atacarlo en un momento crítico al programar la comparecencia de Feijóo en el Congreso en plena campaña, un acto que consideran desesperado para ayudar a Alegría. Desde el PP se sostiene que esta estrategia del PSOE demuestra su incapacidad para conectar con los aragoneses.
A pesar de las críticas, el PP también utilizará su poder en el Senado para interpelar a miembros del PSOE en un esfuerzo por desgastar la imagen de Alegría en un momento previo a los comicios, evidenciando los conflictos internos que enfrenta el partido.
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