Feijóo defiende la estabilidad del pacto con Vox en Andalucía y critica la falta de asistencia a Moreno
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha resaltado la solidez del acuerdo entre Juanma Moreno y Vox en Andalucía, que asegura cuatro años de estabilidad en la región con un presupuesto basado en 150 medidas sometidas a escrutinio público. Sin embargo, ha criticado la ausencia de ministros en la toma de posesión del presidente andaluz, calificándolo como una falta de respeto a una comunidad clave y a los resultados electorales históricos del PP.
Este posicionamiento se enmarca en la estrategia de Feijóo para consolidar la imagen del PP como un partido de Estado, ante un escenario político en el que las encuestas sitúan a su formación cerca de la mayoría absoluta, aunque aún lejos de ella. La relación con Vox, que ha permitido a Moreno gobernar con un acuerdo de coalición, genera tensiones internas en el PP, que mantiene su intención de gobernar en solitario a largo plazo.
El contexto político en Andalucía refleja el debilitamiento del PSOE, que obtuvo su peor resultado en la historia, y un avance de las opciones de derecha. La política de alianzas y pactos, como el que ha firmado Moreno, busca ofrecer estabilidad ante un panorama fragmentado, aunque también genera debates sobre la representatividad y la gestión de los apoyos parlamentarios.
Feijóo ha defendido que el acuerdo con Vox responde a la gestión de la realidad electoral, en la que un 55% de los votantes andaluces optaron por el centro-derecha. Además, ha subrayado el compromiso del PP con la Constitución y la normativa europea, ante las críticas sobre las prioridades nacionales y las cuestiones migratorias. La estrategia del PP apunta a presentar un marco de estabilidad y gestión responsable, frente a las tensiones internas y externas.
Mirando hacia el futuro, la postura de Feijóo apunta a mantener la línea de gobernar en solitario, aunque sin descartar pactos en circunstancias específicas. La clave será cómo el PP logra consolidar su liderazgo en un escenario donde las encuestas reflejan un electorado dividido y una competencia política que aún puede variar en función de los próximos comicios. La estabilidad en Andalucía, por tanto, se mantiene como un referente para el equilibrio de poder en el conjunto del país.