Erice (CGPJ) aboga por respetar a víctimas de violación y reconoce la necesidad de mejoras en el sistema tras la alerta de la Fiscalía.
En Madrid, a 29 de marzo, la vocal del Consejo General del Poder Judicial, Esther Erice, ha expresado su opinión sobre la necesidad de mejorar la asistencia a las víctimas de violencia sexual. Erice, que también forma parte del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, aboga por un sistema que ofrezca acompañamiento y asesoramiento antes de que las víctimas se atrevan a presentar una denuncia, subrayando que el actual mecanismo presenta deficiencias que pueden ser subsanadas.
La vocal se refirió a unas recientes declaraciones de María Eugenia Prendes, fiscal de Sala de Violencia contra la Mujer, quien afirmó que la totalidad de las mujeres que han denunciado casos de violación no volverían a hacerlo. Aunque Erice puntualizó que el Consejo no dispone de datos al respecto, enfatizó la importancia de erradicar la revictimización que sufren las víctimas durante el proceso judicial.
Erice señaló que es crucial que, en la aplicación de la ley, no haya lugar para la revictimización o victimizaciones secundarias, que surgen cuando el propio sistema judicial interviene. Para evitar estas situaciones, la vocal resaltó la necesidad de desarrollar toda la ley relacionada con el procedimiento, implementando asesoramiento previo a la denuncia y un acompañamiento efectivo. Esto, según ella, requiere la creación de servicios específicos y la capacitación de las oficinas que se encargan de atender a las víctimas.
En este contexto, también planteó la necesidad de establecer sistemas de asesoramiento que ayuden a las víctimas a comprender el proceso legal. Mencionó que los colegios de abogados podrían desempeñar un papel fundamental en este ámbito, ofreciendo la información necesaria para que las víctimas se sientan más fortalecidas durante el procedimiento.
Además, Erice destacó que los actuales protocolos buscan reducir el número de declaraciones necesarias en el proceso, optimizando la atención a las víctimas. Por ejemplo, se ha implementado un protocolo para que las consultas médicas se realicen de forma conjunta entre forenses y ginecólogos, evitando así que las víctimas deban hacer múltiples visitas a diferentes médicos.
Sin embargo, admitió que hay momentos en el proceso que son obligatorios y difíciles de afrontar, enfatizando la importancia de que el sistema, en su totalidad, funcione de manera coordinada para ofrecer el apoyo necesario a las mujeres que atraviesan esta situación.
Cuando se le preguntó sobre la confianza de las víctimas en el sistema, Erice respondió que esto depende de varios factores y sostuvo que el sistema judicial sin duda puede mejorar. Reconoció que hablar de porcentajes es complicado, ya que no se cuenta con datos precisos al respecto, pero reafirmó que hay espacio para la mejora continua.
Por otro lado, Erice recordó que en 2014 el Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Cedaw) condenó a España por su falta de diligencia en la protección de Ángela González Carreño, una mujer víctima de violencia de género, y su hija, que fue asesinada por su padre. Este caso pone de manifiesto las carencias que aún persisten en la red de protección que debe existir alrededor de las mujeres en situaciones vulnerables.
Finalmente, enfatizó que el caso de Ángela Carreño no fue únicamente un fallo del sistema judicial, sino que también involucró a servicios auxiliares que debían estar disponibles y que, lamentablemente, no lo estaban. Erice concluyó que es fundamental establecer una red de apoyo robusta, perfeccionando lo que ya existe y trabajando adecuadamente en aquellos lugares donde el sistema aún necesita fortalecerse, con el fin de ofrecer una respuesta efectiva y equitativa a todas las víctimas de violencia de género.