Elecciones en Armenia: el impacto del giro diplomático tras la derrota en Nagorno Karabaj
Armenia celebra este domingo unas elecciones parlamentarias en un contexto marcado por la pérdida en Nagorno Karabaj y un giro hacia la diplomacia con Occidente. El actual primer ministro, Nikol Pashinián, busca su reelección en medio de un proceso que refleja cambios en las alianzas tradicionales y una crisis política interna. La derrota militar en 2023 y la evacuación de la población armenia en Nagorno Karabaj han puesto a prueba la estabilidad del país.
El conflicto de Nagorno Karabaj, de 4.400 kilómetros cuadrados y con una población preexistente armenia, fue escenario de varias guerras desde los años 90. La ofensiva de Azerbaiyán en 2023 culminó en la recuperación del territorio, provocando una crisis humanitaria y un desplazamiento masivo. La respuesta del gobierno armenio ha sido un giro hacia la paz y el reconocimiento de la necesidad de nuevas alianzas internacionales, alejándose de su tradicional dependencia de Rusia.
Este cambio político ha generado tensiones con Moscú, que criticó las declaraciones de Pashinián y su estrategia de distanciamiento. Armenia ha suspendido su participación en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) y ha reforzado sus vínculos con la Unión Europea y Estados Unidos. La firma de acuerdos en materia de cooperación económica y de seguridad refleja la intención del gobierno de buscar respaldo externo ante la vulnerabilidad generada por el conflicto.
Las elecciones de este domingo se consideran una prueba de la aceptación social del nuevo rumbo diplomático y del liderazgo de Pashinián. La fragmentación del voto y las encuestas muestran un panorama con partidos prooccidentales y algunos con posturas prorusas. La influencia de actores externos, como Estados Unidos y Rusia, en el proceso electoral también está en el centro del debate público.
En un escenario más amplio, Armenia busca consolidar un equilibrio entre sus tradicionales aliados y las nuevas alianzas con Occidente. La región del Cáucaso, con su historia de conflictos y alianzas cambiantes, continúa siendo un foco de interés internacional. El resultado de estas elecciones determinará si Armenia puede avanzar en su proceso de paz y estabilidad duradera en un contexto de tensión geopolítica creciente.