El Senado comienza a debatir la ley del PP que penaliza a funcionarios por desatender la bandera nacional.
Este miércoles, el Pleno del Senado ha aprobado la consideración de una nueva propuesta legislativa del Partido Popular (PP) que busca establecer un marco de defensa y protección para los símbolos nacionales de España, como la bandera, el himno y el escudo de la Casa Real, así como la imagen del Rey. El proyecto incluye la creación de un régimen sancionador que podría inhabilitar a funcionarios y cargos públicos por un periodo de hasta cuatro años en caso de incumplimiento.
La iniciativa ha sido respaldada por la mayoría absoluta del PP en el Senado, lo que ha permitido su avance en esta etapa inicial. Ahora, el proyecto de ley será enviado al Congreso donde se decidirá si continúa con su tramitación o si es desechado. Esta actuación ha sido bien recibida por el partido de Santiago Abascal, Vox, que ha manifestado su apoyo, aunque critica que el enfoque sea principalmente administrativo y considere la medida como insuficiente.
Los senadores del PP han expresado su preocupación por la falta de una regulación específica que defienda adecuadamente la simbología nacional, además de lo dispuesto en el Código Penal en cuanto al ultraje a estos símbolos. Según el PP, esta nueva ley surge para cubrir ese vacío, estableciendo obligaciones claras sobre la protección y exposición de los símbolos oficiales de la nación.
El contenido de la ley abarca once artículos y está organizado en tres capítulos, detallando que los símbolos oficiales incluyen la bandera, el escudo y el himno nacional, además de los símbolos autonómicos y locales, junto con los emblemas de la Casa Real. El PP aclara que estos símbolos deben ser exhibidos en los espacios correspondientes, salvo en ocasiones donde se utilicen otros símbolos como parte de relaciones diplomáticas.
La ley también especifica que su aplicación está limitada a los edificios y locales bajo la administración pública. Las obligaciones establecidas en la norma serán exigibles a los altos cargos, quienes enfrentarán sanciones variadas dependiendo de la gravedad de la infracción. Las faltas graves pueden acarrear la pérdida de indemnización por ceses, mientras que las infracciones consideradas muy graves podrían impedir la designación de los infractores durante un periodo de cuatro años.
Por su parte, los senadores del PSOE y de grupos afines han apelado a la oposición a esta propuesta, tildándola de "inconstitucional" y advirtiendo de un intento de re-centralización sobre los símbolos nacionales. Los representantes de ERC y EH Bildu también han mostrado su desacuerdo, argumentando desde una perspectiva jurídico-constitucional para impugnar la iniciativa del PP.
Desde la bancada opositora, se ha denunciado el carácter "totalitario" que implicaría esta legislación, sugiriendo que lo que debería ser un principio de neutralidad podría transformarse en una exigencia de conformidad ideológica, lo que podría comprometer la libertad política. La senadora de Más Madrid, por su parte, ha calificado la propuesta como un intento de censura con un trasfondo político regresivo, mientras que el PNV ha alertado sobre el empuje del PP hacia una España homogénea y centralizada.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.